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La tristeza de Junior y la alegría de Julio César

Julio Cesar Chávez Jr. frente a Daniel Jacobs en diciembre de 2019. Getty Images

PHOENIX - Era una nueva oportunidad, sabía que podía ser su último chance y un inicio alentador dio esperanza, incluso también un cierre furioso en el quinto asalto, pero al final todo fue desilusión, y por más reclamos que haya, fue una noche triste para Julio César Chávez Jr., no hubo redención.

La nariz de Julio César Jr. terminó rota, casi tanto como la ilusión de unos 10 mil fanáticos en la Talking Stick Resort Arena de Arizona. Daniel Jacobs salió con la mano en alto y hasta ovacionados por algunos fans mexicanos que minutos antes habían aventado de todo a la zona de combate en reproche a la decisión del Junior más famoso del boxeo mexicano.

La pelea era crucial para Julio y se escurrió como agua entre las manos. Para muchos está pudo ser su última pelea pero él asegura que volverá en busca de recuperar su posición en el boxeo. Por ahora pasó la noche en un hospital en Phoenix donde iban a hacerle la reconstrucción de la nariz, escoltado por su padre, que a pesar de todo y las imágenes que se vieron en televisión, siempre va a estar con él porque es su sangre y le duele lo que está pasando.

Todo había sido un guion de película. Miguel Leff, su abogado, le había ganado un caso en la corte de Nevada para que le dejaran pelear, luego, a pesar de llegar casi cinco libras arriba de las 168 pactadas, renegociaron y con un millón de dólares menos en la bolsa, pero con luz verde para pelear. Y ya en la arena, después de que otro Julio César, ‘Rey’ Martínez, había calentado el ring, todo estaba listo para el festejo, una fiesta que no llegó.

La cuarta derrota en la carrera de Chávez Jr., después de la de Sergio Martínez, Andrzej Fonfara y Canelo Álvarez, quizá la de hoy fue la más dolorosa. Sólo el destino, los promotores, él publicó y el propio Julio sabrán qué viene, pero lo del viernes por la noche será una noche difícil de olvidar para la familia Chávez.

Y al final, el público se lanzó con todo contra el Junior. Entendible el enojo pero no las formas. Hoy se hablará del zafarrancho y la decisión de ‘Julito’, de su noche triste, pero quizá también se hable de la noche feliz del otro Julio César, de ‘Rey’ que dio de que hablar y bastante fuerte. Críticas para un Julio César, vivas para otro Julio César. Adiós Phoenix.