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A la NFL se le acabó el tiempo y no sabe qué hacer

ESPN

Siempre me ha impresionado la capacidad de planeación de las ligas profesionales en Estados Unidos, no dejan cabo suelto por ninguna parte. Todo está probado, ensayado, hay un repuesto, una refacción para cualquier cosa, siempre hay plan B, C y los que sean necesarios. Nada ocurre por casualidad, los tiempos fuera, las porristas, hasta las bromas de las mascotas… todo ha sido preproducido con minucioso detalle y donde todo, absolutamente todo está en su control.

Al enfrentar una situación como la actual donde incluso los especialistas lucen perdidos en los cálculos, cuando las proyecciones no funcionan, cuando las curvas de contagios se aplanan y vuelven a contornearse desenfrenadamente los ejecutivos de las ligas intentan construir una hoja de ruta en un laberinto inexplorado, un camino que nadie ha recorrido.

La NFL hoy no tiene idea de cómo resolver la problemática que enfrenta y es que el reto de la liga de futbol americano no tiene nada que ver con ninguna otra competencia. No le sirve de ejemplo lo hecho por ninguna liga de futbol , basket ni ningún otro deporte.

La NFL no puede jugar jornadas dobles, no puede jugar un torneo exprés, no puede fabricar una burbuja y tiene que movilizar a más gente que cualquier otra industria por más de 5 meses. Dejemos a un lado a los jugadores, atletas que de acuerdo a las estadísticas no correrían mayor riesgo al contagiarse pero sus buena parte de los entrenadores e incluso árbitros son personas que cumplen con las características de población vulnerable por edad y peso.

La liga asumió que con todo el tiempo que había por delante cuando la pandemia detonó en marzo tendrían margen de maniobra, pero ha llegado el momento de decidir y si no están dispuestos a modificar su calendario, la duración del torneo , el formato y algunas otras variables dificilemtne la NFL podrá terminar una temporada “ normal”

No hay un acuerdo con la asociación de jugadores por el impacto económico a los jugadores por la reducción de ingresos, ni tampoco para los jugadores que opten no jugar esta temporada ( el 1 de agosto es la fecha límite para informar a sus equipos). Las disposiciones de cada estado dictarán la ruta, incluso algunos equipos pudieran considerar la posibilidad de no jugar en su ciudad o estadio.

En pocas palabras, la NFL enfrenta el problema más complicado del deporte profesional y el más retador de sus historia.