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¿Qué sigue para los Astros tras su derrota en la Serie Mundial?

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HOUSTON - Con más de 300 victorias en temporada regular en tres años, los Houston Astros han estado coqueteando con el estatus de una dinastía - o lo más cercano que hemos tenido a ello en el béisbol del siglo 21. Pese a una descorazonadora derrota en el Juego 7 de la Serie Mundial 2019, su ventana de contendiente se mantiene bien abierta. Al menos, en el terreno, nunca ha sido un mejor momento para formar parte de los Astros.

De todos modos, ningún equipo se escapa de tener interrogantes al entrar a la temporada baja. La ironía para los grandes equipos es que sus dilemas son más interesantes que los dilemas de otros equipos porque sus jugadores son mejores e inherentemente más atractivos. Ellos tienen todas las razones para sentirse contentos, pero los temas preocupantes siempre están a la vuelta de la esquina.

Así que así vamos con los Astros, campeones de la Liga Americana. Les presentamos un vistazo a algunas de las preguntas clave que Houston tendrá que enfrentar durante la temporada baja que recién acaba de comenzar.

1. ¿Podrán firmar de vuelta a Gerrit Cole?

Ciertamente muchos esperan que Cole termine con el contrato más elevado para un lanzador en la historia. El record actual es el pacto de siete años y $217 millones que David Price firmó con Boston. Cole llega al mercado con una corrida histórica, con apenas una derrota desde el 22 de mayo - la derrota que sufrió en el Juego 1 de la Serie Mundial. Se recuperó de eso para dominar a los Nacionales en el Juego 5. Es un lanzador especial, duradero, engañoso, cerebral - el paquete completo. Su edad trabaja a favor suyo, ya que es un as que ha sobrevivido sus 20 años para lograr más entradas que nunca antes. Para abridores de alto nivel, existe un efecto Darwiniano en juego. ¿Siete años? ¿Ocho años? ¿Nueve? Con Scott Boras al mando de las negociaciones, cualquier cosa es posible. Pero un acuerdo de $270 a $300 millones parece posible luego del gran mes de octubre que acaba de tener Cole.

¿Podrán los Astros darse el lujo de pagar eso? Digamos que se necesitaría un acuerdo de ocho años y $275 millones, lo que significan unos $34.4 millones por temporada. En su último año de arbitraje, Cole se ganó $13.5 millones por su electrizante temporada 2019. Eso es un aumento de $21 millones, uno que se mantendría en efecto por ocho años, en términos de valor promedio anual.

La nómina de Houston en 2019 fue la sexta mayor de todo el béisbol, a duras penas por debajo de los $200 millones, de acuerdo al portal Cot's Contracts, y se ubica a unos $6 millones por debajo del límite del impuesto de lujo. Los Astros nunca han navegado en las aguas del impuesto de lujo. Justo antes de los playoffs, el dueño de Houston Jim Crane le dijo al diario Houston Chronicle que preferiría mantenerse por debajo de ese límite.

Bueno, alguien tiene que ceder. Entraremos en detalles en breve, pero si los Astros se fuesen a acomodar al precio de Cole en el mercado, tendrían que moverse buenos jugadores, y casi seguro que Houston tendría que elegir no ir detrás de otros agentes libres. Encima de eso, el mantra de los Astros durante su reconstrucción y ascenso ha sido la sustentabilidad. Ellos han mantenido su flujo de talento desde las fincas y han sostenido su filosofía en las negociaciones salariales. Una búsqueda a toda fuerza de Cole no parece encajar en ese paradigma.

Y consideren esto: Los Astros han ganado el Oeste de la LA en las pasadas tres temporadas por un total combinado de 37 juegos. Incluso sin Cole, ellos tendrían una buena rotación. Justin Verlander y Zack Greinke estarán de vuelta para encabezar el grupo. El novato mexicano José Urquidy debería recibir una oportunidad para ser abridor de Grandes Ligas. Lance McCullers Jr. ya ha comenzado a tirar luego de sufrir una cirugía Tommy John a finales del año pasado. Además los Astros tienen un sinnúmero de lanzadores prospectos altamente cotizados.

El escenario más probable es que los Astros generen la percepción de que quieren a Cole pero que se rehúsan a pasar de cierto número, uno que probablemente ya hayan calculado. Cole va a terminar en alguna otra parte, los Astros seguirán siendo buenos, y alguna otra base de fanáticos se va a emocionar bastante.

2. ¿Acaso ellos necesitan revisar la cultura organizacional?

La controversia en la postemporada que resultó en el despido del asistente del gerente Brandon Taubman se convirtió en una condena amplia a como los Astros corren su organización. Casi nada de esto - y probablemente nada - tiene que ver con los jugadores, el manager AJ Hinch o su cuerpo de entrenadores.

Por ende recae sobre Crane y el gerente Jeff Luhnow el hacer un poco de inventario interno. Solo ellos conocen las respuestas a estas preguntas: ¿Han creado una cultura en la que el fin siempre justifica los medios? ¿Han creado una operación en la que la gente esté orgullosa de ser parte de ella? ¿Les importa como son percibidos en la industria?

De nuevo, solo ellos pueden responder esas preguntas, y deberían hacerlo de forma honesta. Porque en algún punto, ellos van a poder contratar solo a quien puedan, en vez de a quien quieran.

3. ¿Van a cambiar a George Springer?

Springer entra a su cuarto y último año de arbitraje, y el modelo utilizado por el portal MLB Trade Rumors estima que se ganará $21.4 millones la temporada siguiente. Tiene 30 años, es una de las caras de la franquicia, una parte clave de la cultura en el camerino del equipo y un muy buen jugador para impulsar. Springer viene de una temporada en la que estableció marca personal en cuadrangulares con 39 y también record personal en OPS: .974.

¿Cómo entra en juego la sustentabilidad con esto? ¿Cuál es el valor de Springer en el mercado, contrario a su valor para la cultura y la marca de los Astros? ¿Se podrían alinear estas cosas de alguna forma que termine en una oferta de extensión de contrato?

De no ser así, los Astros tienen dos opciones: Planificar para dejar ir a Springer luego de la siguiente temporada, presumiblemente luego de hacerle una oferta calificada que les permita un turno compensatorio en el draft, o cambiarlo. Si cambian a Springer, probablemente lo quieran hacer en este invierno. El resultado más probable es que los Astros van a dejar que las cosas ocurran y mantengan su núcleo intacto para el 2020, mientras intenten retener a Springer con algún tipo de extensión contractual amigable para el equipo. De no concretarse eso, ellos deben extenderle la oferta calificada.

Pero al menos ellos tienen que escuchar las ofertas interesantes que les puedan llegar.

4. ¿Cuál de los otros agentes libres ellos deben perseguir?

Ahora mismo, además de Cole, los Astros tienen a los receptores Robinson Chirinos y Martín Maldonado, los relevistas Will Harris, Joe Smith y Héctor Rondón, el abridor Wade Miley y al versátil Collin McHugh en camino al mercado de agentes libres. Maldonado no es elegible para una oferta calificada. Los otros sí lo son, pero probablemente no reciban una - a excepción de, por supuesto, Cole.

Harris y Smith podrían haber generado una buena cantidad de interés con sus actuaciones sobresalientes en la postemporada. Uno podría pensar que los Astros quisieran retenerlos mientras dejen ir a McHugh. Además, no es fácil encontrar receptores defensivos/ofensivos con la calidad de Chirinos.

Sin embargo, la conclusión es que la flexibilidad financiera de los Astros no es mucha. Ellos tienen buena profundidad de pitcheo en su sistema. Ellos firmarán a un brazo veterano a precio barato, o tres, pero lo más probable es que la mayoría o todos sus agentes libres van a terminar jugando en otro lado para cuando se abran los entrenamientos primaverales.

5. ¿Cuánto aumentará la nómina de Houston el proceso de arbitraje?

Si Crane quiere mantenerse alejado del impuesto de lujo, Luhnow y su equipo de trabajo tendrán que ponerse creativos. Con Springer, Roberto Osuna y Carlos Correa encaminados hacia aumentos salariales en arbitraje, la nómina de los Astros va en ascenso. Y esto es sin la firma de vuelta de alguno de sus agentes libres. Un estimado conservador sugiere que traer de vuelta al mismo grupo que incluye a Cole y los otros agentes libres podría resultar en una nómina de más de $220 millones. Eso los pondría unos $14 millones por encima del impuesto de lujo.

Tendrán que hacer recortes. Podrían haber algunos jugadores dejados libres entre los elegibles a arbitraje tales como Aledmys Díaz, Joe Biagini, Brad Peacock y quizás otros. Los Astros van a tener que sacarle más millaje la siguiente temporada a sus talentosos pero poco probados jugadores que no son elegibles a arbitraje. Así es que funciona el béisbol.

El éxito es por lo que te esfuerzas. Pero el éxito, cuando se mantiene, se vuelve terriblemente caro en el universo deportivo. La gran pregunta que sustenta a todas las otras preguntas pequeñas que tendrán que enfrentar los Astros en este invierno será simplemente: ¿Cuán caros estamos dispuestos a volvernos?