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Lo mejor, lo peor y lo increíble de la primera mitad de la Temporada NFL

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Campanazo de la victoria (1:25)

Ron Rivera, entrenador en jefe de Washington, fue ovacionado por personal del hospital en su camino a sonar la campana que marcaba su último día de tratamiento contra el cancer (1:25)

Al punto medio de la temporada del 2020, repasamos lo mejor, lo peor, y lo que nadie esperaba en la NFL

El término "sorpresivo" no alcanza para describir a la temporada del 2020 de la NFL --como tampoco para todo lo que ha suceidido en el año, sinceramente-- pero no todo ha sido negativo. Claro, la pandemia de coronavirus ha obligado cambios poco afortunados en la operación de la liga, comenzando con los estadios vacíos y la limitada cobertura mediática, pero el nivel de juego sobre el emparrillado nos sigue apasionando.

En una campaña como ninguna otra en la historia de la NFL, repasamos lo mejor, lo peor, y lo que no esperábamos --para bien o para mal-- al tiempo que cruzamos el ecuador de la temporada del 2020:

Peor decepción de media temporada

Carson Wentz, quarterback, Philadelphia Eagles. Al momento, Wentz lidera a la liga en intercepciones (12), es N° 32 en porcentaje de pases completos (58.4), N° 30 en yardas por intento de pase (6.17), N° 27 en Total QBR (51.1), y nadie ha sido capturado en más ocasiones que el pasador de Philly. Seguro, los Eagles han sido uno de los equipos más golpeados por lesiones, pero claramente, a lo largo de todo el 2020, Wentz ha convertido situaciones malas en peores, tratando de crear jugadas donde no las hay y reteniendo el ovoide. Todo eso, un año después de firmar una extensión de contrato de cuatro años y 128 millones de dólares que incluyó casi 108 millones de dólares garantizados. En cualquier otro equipo con un escenario distinto entre sus quarterbacks --por ejemplo, si Nick Foles siguiera en plantilla--, Wentz ya hubiera sido enviado a la banca.

Mención honorífica: Dallas Cowboys. No, no necesariamente estamos hablando de su marca de 2-7 --aunque claro que se esperaba más del equipo de Jerry Jones--, sino de que comenzaron la temporada con ocho partidos consecutivos sin poder cubrir la línea su apuesta. Poner dinero a los Cowboys fue, básicamente, tirarlo a la basura independientemente del rival, sede o condiciones de juego en la primera mitad de la campaña. El único partido en el que han cubierto la línea fue, también, el más reciente. Estaban desfavorecidos por dos touchdowns en casa ante los invictos Pittsburgh Steelers, pero solo perdieron por 24-19.


Mejor sorpresa de media temporada

Protocolos COVID-19. Seguro, ha habido contagios entre jugadores, y muchos otros han debido ser sumados a las listas de reservas/COVID-19 de los equipos como contactos cercanos de alto riesgo. También, algunos partidos debieron ser reprogramados, y la liga ha tomado el paso de aprobar una expansión a la postemporada para el caso de que se tengan que perder juegos en lo que resta de la campaña. Pero, si somos sinceros --y sobre todo considerando no solamente el número de personas que conforman una plantilla de NFL, sino los empleados involucrados en la operación de cada franquicia--, los contagios han sido mínimos. Aunque no es una comparación justa, es fácil voltear a ver el fútbol americano universitario para percatarse de lo rápido que se puede propagar el virus en el deporte.

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Peor contratación de agencia libre

Vic Beasley Jr., linebacker, Tennessee Titans. Tennessee requería ayuda en el rubro de presión sobre los quarterbacks, y mucho tiempo antes de poder asegurar los servicios de Jadeveon Clowney, firmaron por 9.5 millones de dólares a Beasley, sumándolo a un grupo de especialistas que incluye al tackle Jeffery Simmons, al ala defensiva Jack Crawford, y al linebacker externo Harold Landry III. Beasley reportó tarde al campamento de entrenamiento de Tennessee, ganándose una multa de 500,000 dólares, y logró participar solamente en el 24 por ciento de las oportunidades defensivas de los Titans en la temporada. Con cero capturas en cinco apariciones en el año, y tres derribos --dos de ellos en solitario--, los Titans liberaron a Beasley el pasado 3 de noviembre. Sigue siendo agente libre.

Mención honorífica: Melvin Gordon III, corredor, Denver Broncos. Gordon --quien firmó un contrato por dos años y 16 millones de dólares en Denver-- no ha probado ser ninguna mejoría con respecto a lo que los Broncos ya tenían en Phillip Lindsay; se coloca N° 32 en yardas por acarreo, con 4.09. Lindsay, quien se ha visto disminuido por lesiones, promedia 5.85 al tiempo que cobra un salario de 750,000 --menos de una décima parte-- de lo que se embolsa Gordon en el 2020.


Mejor contratación de agencia libre

Tom Brady, quarterback, Tampa Bay Buccaneers. Dejando de lado la humillación de la Semana 9 --la peor derrota en la carrera de Brady--, el quarterback de Tampa Bay ha demostrado que todavía tiene suficiente nivel para mantenerse relevante en la NFL por, al menos, un par de años más. Trabajando con un arsenal golpeado por lesiones, Brady ha lanzado pases de touchdown a nombres como Tyler Johnson, Ke'Shawn Vaughn y Scotty Miller, y es probable que pronto añada a Antonio Brown a esa lista. Poco a poco, va recuperando su sincronía con Rob Gronkowski y los Buccaneers son uno de los equipos que más llama la atención en la carrera por los playoffs. Eso sin mencionar, claro, que nadie vende más jerseys que TB12.

Mención honorífica: Robby Anderson, receptor abierto, Carolina Panthers. Empatado tercero en la liga en recepciones (60), y colocándose momentáneamente cuarto en yardas por recepciones, Anderson es una de las sorpresas más gratas de la temporada. El veterano de quinto año ha ha respondido a la confianza de su ex entrenador en jefe universitario, Matt Rhule, y con 80 objetivos, es el quinto receptor abierto más buscado en la NFL.


Mejor canje del receso de temporada

DeForest Buckner, tackle defensivo, Indianapolis Colts. Los Colts son la mejor defensiva de la NFL en yardas permitidas por partido (290.4), la segunda mejor en yardas por jugada permitidas (4.83), la tercera mejor en yardas terrestres permitidas por juego (91.8), yardas permitidas por acarreo (3.53), yardas aéreas permitidas por juego (198.7) y --la más importante de todas-- puntos permitidos por encuentro (19.67). En todos los casos, se trata de una mejoría significativa con respecto a lo que hizo Indy el año pasado, y Buckner podría ser el motivo principal. Desde luego, no está trabajando solo; Justin Houston y Al-Quadin Muhammad están teniendo campañas destacadas en Indy. Pero como uno de los jugadores que más doble bloqueos enfrenta en la liga --es N° 14 en la NFL, con 74 oportunidades defensivas-- está confirmando que puede hacer el trabajo sucio en las trincheras. Fue una selección de primera ronda bien invertida.

Mención honorífica: DeAndre Hopkins, receptor abierto, Arizona Cardinals. Hopkins está empatado tercero en la liga con 60 atrapadas, es quinto con 534 yardas por recepciones, convertido en el arma más importante que tienen los Cards por aire. Pagar por él un corredor suplente, una selección de segunda ronda, y un intercambio de selecciones de cuarta ronda resultó una de las mejores ofertas del año.


Mejor coach de media temporada

Mike Tomlin, Pittsburgh Steelers. No es que nos vamos con la fácil, eligiendo al coach del único equipo que queda invicto en la NFL, sino es el modo en que, año con año, Tomlin lidia con una de las plantillas con mayores expectativas en la NFL. El 2020 no es diferente, y tiene a la defensiva jugando a un nivel de primera línea, mientras el ataque ha encontrado una chispa interesante en el novato Chase Claypool. Una facción grande de la afición de los Steelers pide su cabeza cada temporada, pero créanme, no hay ningún head coach disponible a ningún nivel que garantice un mejor trabajo que Tomlin, quien merece mucho más reconocimiento del que usualmente obtiene.


Peor coach de media temporada

Adam Gase, New York Jets. Aunque dos head coaches ya han sido despedidos en lo que va del año, les aseguro que ni Dan Quinn ni Bill O'Brien lo estaban haciendo peor que Gase en New York. Con un supuesto "genio ofensivo", como piloto, los Jets son últimos en la NFL yardas por partido (266), yardas por jugada (4.449), primeros intentos por partido (16.3), yardas por pase por partido (167.1), tiempo de posesión por partido (26:49), y --lo más importante-- puntos anotados por partido (13.44). En todos los casos, exceptuando tiempo de posesión, hay una distancia considerable entre ellos y el equipo que aparece penúltimo para cada rubro. Para terminar de darse una idea de la labor de Gase, los Jets tienen un margen promedio de -16.33 puntos por partido, el peor en la liga. El segundo peor equipo son los Dallas Cowboys, con un -9.56.

Mención honorífica: Mike McCarthy, Dallas Cowboys. Ya que hicimos mención de los Cowboys, ¿cómo no hablar de McCarthy? Claro, es difícil ganar cuando pasas por cuatro quarterbacks en el año, pero los Cowboys ya se deshicieron de tres de sus contrataciones más importantes de temporada baja, y jugadores están ventilando ante los medios los problemas en el vestidor. McCarthy no parece tener control en el rancho.


Novato Ofensivo del Año

Justin Herbert, quarterback, Los Angeles Chargers. Es una pena que Herbert solamente recibió la oportunidad de iniciar gracias a una negligencia del equipo médico de los Chargers, cuando se perforó un pulmón al quarterback Tyrod Taylor tratando de administrar una inyección. Sin embargo, el producto de Oregon ha jugado inesperadamente bien, incluso con base en lo que le vimos en su último año universitario. Los Chargers todavía están lejos de ser contendientes --gracias en buena medida a la cascada de errores de otros jugadores y fallas en la administración de juego y reloj desde la banca--, pero el futuro es brillante para el pasador angelino si logra mantenerse sano. Un 67.3 por ciento de pases completos y 17 pases de touchdown --empatado octavo en la liga-- hasta el momento son cifras de respeto.

Mención honorífica: Joe Burrow, quarterback, Cincinnati Bengals. La presión de ser el primer recluta global y jugar la posición más importante del juego, desde la Semana 1, para un equipo tan limitado como Cincy no puede desestimarse. Burrow ha respondido de manera sobresaliente y, mientras se mantenga sano, será un buen elemento. El problema es que está empatado segundo en la NFL por mayor número de capturas, con 28.


Novato Defensivo del Año

Antoine Winfield Jr., safety, Tampa Bay Buccaneers. ¿Cuánta confianza tienen los Bucs en Winfield? Es N° 15 en la NFL en jugadas en cobertura de pase. Ha iniciado los nueve partidos en Tampa Bay, y en cuatro de ellos ha participado en el 100 por ciento de las jugadas defensivas. Lleva una intercepción, dos capturas, y un balón suelto para una defensiva secundaria que poco a poco se va consolidando como una de las mejores unidades en la liga, no obstante, la manera en que Drew Brees los rostizó en la Semana 9.

Mención honorífica: Chase Young, ala defensiva, Washington Football Team. El segundo recluta global del pasado draft ha encontrado su nicho dentro de una línea defensiva que muestra potencial. Entre novatos, Young es segundo en la métrica de tasa de victorias en jugadas de presión en situaciones de pase, con 15.5 por ciento, y su presión ha creado dos capturas y una intercepción, adicionalmente a las 3.5 capturas que él ha marcado.


Jugador Ofensivo del Año

Dalvin Cook, corredor, Minnesota Vikings. Con 858 yardas terrestres, Cook va segundo en la carrera por el título de líder corredor en la NFL, a pesar de que ya se perdió un juego. Todavía más impresionante son sus 12 touchdowns terrestres con que lidera la liga, o las 5.96 yardas por acarreo que lo tienen segundo entre corredores. También está empatado en el primer sitio con 48 primeros intentos conseguidos por tierra, y por aire ha sumado 173 yardas y otro touchdown en 16 recepciones. Su promedio de 122.6 yardas terrestres por partido son una cifra realmente increíble.

Mención honorífica: Patrick Mahomes, quarterback, Kansas City Chiefs. Quizás estamos tan acostumbrados a los números de videojuego de Mahomes, que el hecho de que lleva 25 pases de touchdown contra solamente una intercepción parece desapercibido. Mahomes no ha tenido una temporada de actuaciones consistentes semana a semana, pero no hay nada que reprochar del actual nivel al Jugador Más Valioso del Super Bowl LIV en el 2020.


Jugador Defensivo del Año

Fred Warner, linebacker, San Francisco 49ers. Ya sabíamos que Warner era un buen linebacker, después de que contribuyera a una unidad defensiva que impulsó a los Niners hasta el campeonato de la NFC la temporada pasada. Lo que no sabíamos era qué tan bueno iba a ser Warner en una campaña en la que debió asumir un rol de liderazgo tras la salida de DeForest Buckner y las lesiones a jugadores como Nick Bosa y Richard Sherman, entre otros. Warner está convertido, posiblemente, en el mejor linebacker medio de la liga. El veterano de tercer año se ha multiplicado en el campo de manera tal que San Francisco optó por desprenderse del linebacker Kwon Alexander vía canje de media temporada, confiando en que con Warner no se le echará de menos.

Mención honorífica: Myles Garrett, ala defensiva, Cleveland Browns. Empatado en el liderato de la NFL en capturas con 9.0, y en el liderato de la NFL en balones sueltos forzados con 4.0, es difícil argumentar en contra de Garrett para este reconocimiento.


Destape de media temporada

Kyler Murray, quarterback, Arizona Cardinals. No es que Murray salió de ninguna parte para saltar al estrellato de la noche a la mañana --después de todo, hablamos de un primer recluta global del draft que tiene guardado un Heisman en casa--, pero no sé cuán esperado era el salto de calidad que ha mostrado el producto de Oklahoma este año. Con 2,130 yardas por pase y 543 yardas por tierra después de ocho partidos, Murray lleva paso para la primera temporada de 4,000 yardas por pase y 1,000 por tierra en la historia de la liga. Además, está colocado décimo en Total QBR (77.0), empatado undécimo con 16 touchdowns por pase y empatado tercero con ocho touchdowns por tierra; en pocas palabras, una genuina amenaza dual. Si logra reducir su número de entregas de balón --ha lanzado siete intercepciones y perdido dos balones sueltos-- se meterá en la conversación por un reconocimiento más importante: el de Jugador Más Valioso.

Mención honorífica: James Robinson, corredor, Jacksonville Jaguars. Ni siquiera estaba contemplado para iniciar la temporada como titular, pero después del sorpresivo corte a Leonard Fournette a días del inicio de temporada, y la desafortunada situación de Ryquell Armstead combatiendo el COVID-19 y sus secuelas, Robinson tomó el puesto y nadie lo ha parado desde entonces. El novato no reclutado es sexto en la NFL con 580 yardas terrestres, de lo poco rescatable en la miserable ofensiva de Jacksonville.


Jugador Más Valioso

Russell Wilson, quarterback, Seattle Seahawks. Cierto, Wilson viene de una actuación con cuatro entregas de balón que le costó el partido a Seattle ante los Buffalo Bills, pero se trata de solamente uno de dos momentos flojos en una campaña en la que el quarterback de los Seahawks ha mostrado un consistente nivel de excelencia. Wilson juega, para variar, detrás de una línea ofensiva sospechosa, y no todas las semanas ha podido recargarse en un juego terrestre. Con todo y eso, ha convertido a Tyler Lockett y DK Metcalf en estelares de la campaña, y semana a semana nos deja boquiabiertos con su capacidad para colocar pases en espacios milimétricos. A eso hay que sumarle la ya conocida habilidad para actos de escapismo en el bolsillo del actual líder en pases de anotación de la NFL, con 28. Si Seattle tuviera un esbozo de defensiva este año, Wilson y Cía. podrían ser considerados serios aspirantes a ganarlo todo, pero la situación actual de plantilla invita a un escenario más realista de verlos peleando para meterse a postemporada y, a lo sumo, avanzar una ronda.

Mención honorífica: Aaron Rodgers, quarterback, Green Bay Packers. El líder de la NFL en Total QBR con 87.6 ha lanzado para cuatro pases de touchdown en cuatro encuentros este año, y solamente en un juego ha lanzado intercepción --tiró dos de ellas ante los Tampa Bay Buccaneers--. A partir de que regresó Davante Adams a jugar, Rodgers está encendido, y si mantiene el paso desplazará a Wilson como favorito por el premio individual más relevante de la NFL.


Lo peor de media temporada

Lesiones. No hay mucho que pensarle. A pesar de que la pandemia ha sido bien controlada por la liga en términos de infección, las secuelas de una temporada baja tan afectada por las medidas de salud y seguridad han sido graves.

La lista de nombres de jugadores que se han perdido la totalidad, o una parte significativa de la temporada, o que ya no regresarán en el año, es verdaderamente alarmante: Dak Prescott, Nick Bosa, Von Miller, George Kittle, Saquon Barkley, Christian McCaffrey, Odell Beckham Jr., Derwin James, Tyron Smith, Mike Thomas, Nick Chubb, Leighton Vander Esch, Jimmy Garoppolo, Jamal Adams, Richard Sherman, La'el Collins, Chris Godwin, son algunos de los nombres más reconocibles. Otros jugadores de menor jerarquía pero que son clave para sus respectivos equipos incluyen a Courtland Sutton, Raheem Mostert, Blake Jarwin, Sam Darnold, Kyle Allen, Jeff Wilson Jr., Jalen Reagor, O.J. Howard, Tyrod Taylor, y Mark Ingram Jr., por mencionar solo a algunos.

La buena noticia es que la frecuencia de graves lesiones parece disminuir conforme avanza la desangelada temporada, pero lo cierto es que el 2020 nos ha privado de mucho talento en la primera mitad de la campaña.


Mejor victoria de toda la temporada

Ron Rivera, Washington Football Team. No tiene que ver con lo que sucede en el emparrillado, pero nadie podrá discutir que el triunfo de Rivera sobre el cáncer ha sido el mejor en este año, pese a todo lo que falta por conocer al campeón del Super Bowl LV. Rivera fue diagnosticado con cáncer justo al inicio de la temporada, y aunque nunca dejó realmente al equipo, fue necesario para él abandonar prácticas o someterse a tratamientos durante los medios tiempos de partidos. No obstante, la mejor noticia posible arribó el pasado 26 de octubre, cuando se reportó que había concluido su tratamiento de forma exitosa. En comparación con lo que ha debido vivir el head coach este año, el récord de ganados y perdidos de Washington realmente pasa a segundo término.