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El Getafe protagoniza una triste despedida del Barcelona en el Camp Nou

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¿Qué opinó Dani Alves sobre la eliminación del Barcelona en la Champions? (4:18)

El brasileño dice que sin duda ha quedado un sabor agridulce en la boca de todos los que sienten amor por el club blaugrana. En cuanto a su estilo, dijo: 'Ellos no han cambiado su sello, pero si tienen una visión más comercial'. (4:18)

BARCELONA -- De la euforia a la depresión, de la ilusión al desencanto, de la gloria al silencio. El Barcelona despedirá su temporada en el Camp Nou sin la alegría que respiró en su último partido, cuando el 27 de abril conquistó la Liga y aparecía lanzado hacia el triplete. Al cabo de dos semanas la amargura se descubre alrededor de un equipo derrumbado tras la hecatombe de Anfield.

El Getafe, que solo ha sido capaz de ganar tres partidos de los 22 que ha disputado frente al Barça y que nunca venció en el Camp Nou, acude al estadio donde sumó un empate la pasada campaña con la mirada puesta en esa cuarta plaza que defiende para lograr por primera vez en su historia un puesto en la Champions.

Tres puntos por encima de Valencia y Sevilla, una igualada en Barcelona le sabría fantástica al equipo de Bordalás, que mirará de reojo a Villarreal, confiando en una victoria del Submarino Amarillo que le salve de cualquier peligro para acudir al cierre liguero en el Coliseum sin ninguna presión.

Toda la expectación que rodea al Getafe es desencanto en el Barça, donde la humillación en Liverpool ha convertido al club en un hervidero de rumores, donde casi nadie parece tener el futuro asegurado, empezando por Coutinho y acabando por un Valverde que tres meses después de su renovación ha perdido otra vez a ojos de la directiva la solvencia que parecía tener y que, parece, mantener ante su plantilla.

La plantilla confía en Valverde... Pero la directiva desconfía de la plantilla, cuya independencia y cuota de poder en el club ya no se sospecha inmensa, sino que se sabe intocable. Un día después de caer en Europa, Luis Suárez decidió operarse, anteponiendo la Copa América con Uruguay a la Copa del Rey con el Barça sin que nadie dijera nada y el ambiente aparece enrarecido como no se recuerda.

La mirada del barcelonismo se pierde incrédula mientras en el club el silencio sepulcral no evita un nerviosismo evidente entre una directiva dividida con las decisiones a tomar. El entrenador ya no inspira confianza pero no se vislumbra, tan fácilmente, un sustituto solvente, en el vestuario no solo Coutinho está señalado, sino que son varios los jugadores a los que querría el club traspasar para hacer caja en ayuda del plan renovación.

Y entre todo ello acude el Getafe al Camp Nou, en un partido sin ninguna ilusión y en el que habrá que ver la reacción de la hinchada con el equipo, el entrenador y hasta el palco.

Queda la Copa del Rey. Pero para el Barça la ilusión de la temporada se acabó, de mala manera, en Inglaterra.