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Cien historias rumbo a Qatar 2022: Matty Cash, el oportunista que conquistó Polonia con juego y carisma

@AVFCOfficial

Los jugadores con doble nacionalidad que representan países en los que no nacieron no son una novedad en el mundo del fútbol. Ni siquiera del deporte en general. Matty Cash es solo uno más de los tantos que hizo uso de la investigación de su genealogía para sumar opciones de jugar una Copa del Mundo. En esa búsqueda, supo trascender los cuestionamientos gracias a su buen timming, no solo en el campo de juego. Sonrisa contagiosa, twits virales, espontaneidad y ocurrencia, son algunas de las armas del “Cafú polaco” fuera del césped.

GUERRA, EXILIO Y DESCENDENCIA, SUS ARGUMENTOS PARA VESTIR LA CAMISETA POLACA
“Cashy”, como sus amigos lo llaman, tiene detrás un relato muy sensible, lamentablemente común para muchos antepasados europeos que migraron y atravesaron el dolor del exilio para esquivar la prisión o la muerte.

“Realmente es una historia bastante loca, un poco complicada”, responde cuando le toca explicar por qué creció en Slough, Inglaterra. En un esfuerzo de compactar esas décadas de horror tomaremos el relato construido por el diario The Guardian.

Ryszard Tomaszewski era su abuelo materno y nació tres años antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial en Stanislawow. El padre de Ryszard, Wladyslaw, murió en aquel conflicto bélico.

Ryszard fue llevado a un campo de concentración en Siberia con su madre y sus dos hermanas y, tras el acuerdo Sikorski-Mayski en el que Stalin concedió una “amnistía” a miles de ciudadanos polacos detenidos, la familia Tomaszewski fue liberada.

Luego de vivir seis años exiliados en África, se establecieron en Inglaterra, donde el abuelo de Matty se enamoró de una mujer polaca, Janina, con quien tuvo una hija a la que llamó Bárbara. Al crecer, esta mujer conoció a Stuart, un jugador de fútbol que pasó por Chesterfield, Brentford y Rotherham. De una madre polaca y un padre inglés futbolista nació Matty Cash.

BONIEK, EL PALO EN LA RUEDA DE CASH: ¿ORGULLO FAMILIAR U OPORTUNISMO?
Zbigniew Boniek es uno de los cinco mejores jugadores de la historia del fútbol polaco e integra la lista de los 100 mejores de todos los tiempos, elaborada por Pelé para la FIFA. El hombre que supo enamorar al Calcio con las camisetas de Juventus y Roma en los ochenta se convirtió en presidente de la Federación Polaca de Fútbol (PZPZ) en 2012.

Como dirigente, se opuso enérgicamente al pedido de Matty Cash de representar a Polonia y se ocupó de difamarlo en medios de comunicación y sus redes sociales. Según el exdelantero, su principal barrera la trazaba el desconocimiento idiomático del joven inglés que comenzaba a destacarse en la poderosa Premier League.

Por entonces, Cashy había presentado la solicitud de la ciudadanía, pero al presidente de la PZPZ no le gustaba nada sentir que había conveniencia detrás de un patriotismo ensayado.

“Creo que el último presidente realmente no quería escucharme”, decía Matty en una entrevista y tenía razón, porque Boniek no quería saber nada sobre él vistiendo una insignia de Las Águilas. En septiembre de 2021 el periodista italiano Fabrizio Romano publicaba sobre la posibilidad de contar con el hombre de Aston Villa y el histórico respondía el twit diciendo: “Cazzata Fabrizio, Ti garantisco” (un modo ordinario de decir que asegura que es algo que no va a suceder nunca).

Cezary Kulesza asumió como nuevo presidente de la PZPZ y un mes más tarde Boniek conversó con un medio televisivo y fue aún más punzante sobre el Cash-Gate: “Si alguien no ha hablado polaco toda su vida y de repente a los 25 años quiso tener nuestro pasaporte, no es apego a la patria de sus antepasados. Si lo compras, es cosa tuya. Yo no lo compro”. Y argumentaba haciendo referencia al Brexit: “La ciudadanía polaca después de la salida del Reino Unido de la Unión Europea le da a Cash más oportunidades. Esto es solo un juego gerencial. Si no lo ves, estás ciego. Cuando este jugador era un adolescente, no había indicios de que quisiera jugar para nuestro equipo nacional”.

SE DESTRABA EL CONFLICTO: HASTA EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN INTERCEDE
Cash venía de lucirse en Nottingham Forest y muchos clubes de la Premier League se disputaron su pase. Aston Villa fue quien ganó la pelea y fichó al lateral derecho que consiguió su gran vidriera al mundo.

Las sobresalientes actuaciones llegaron a los ojos de Paulo Souza, quien por entonces era el entrenador de la selección polaca y el portugués lo llamó para confirmarle que lo quería en sus filas.

Los planetas se alinearon a la velocidad de la luz para el defensor y la burocracia se aceleró notablemente. El flamante líder de la Asociación Polaca tocó el cable correcto y, con la intervención del máximo mandatario de la Nación Andrzej Duda, cerró la gestión. “Este es un día muy importante para mí y mi familia, estoy cumpliendo un sueño. Gracias, señor Presidente, por su ayuda. No puedo esperar para llevar mi camiseta de águila en el pecho”, publicó Cashy reposteando una foto en la que se estrechan la mano después de aprobar su ciudadanía.

Tras conseguir lo que había intentado durante muchos años, Matty coordinó un encuentro con Paulo Souza y conversaron acerca de su rol en el equipo. Aunque el DT parecía tener grandes planes para el hombre del Villa, también tenía sus propios proyectos y abandonó la selección polaca para marcharse a fracasar a Flamengo.

El portugués rescindió su contrato y Czeslaw Michniewicz, algo resistido y cuestionado, asumió como entrenador del conjunto nacional. ¿Y ahora qué?

GANARSE AL NUEVO DT, A PIECE OF CAKE
La expresión de este titular se traduce “como pan comido” en el habla hispana. Pero, además de respetar la literalidad de su lengua de origen, tiene un punto la elección de tomar la frase del Inglés y recurrir a “piece of cake” (pedazo de torta). Ya lo vamos a desarrollar.

Resulta que Boniek algo de razón tenía: Matty Cash no puede decir ni una oración en polaco. Aunque su madre habla fluido y él se esfuerza por aprender, no logra ni pronunciar correctamente el apellido de sus compañeros. Y eso no es lo peor, nunca había siquiera pisado el territorio polaco, no conocía ni un rincón de “su nueva patria”. La primera vez fue en su debut como local, segundo partido con la selección, ante Hungría por las Eliminatorias rumbo a Qatar 2022.

Lejos de prenderse en las ofensas, el “neopolaco” cambió ignorancia por inocencia y, con la fuerza de su sonrisa perfecta, se convirtió en un personaje adorable y muy simpático. La aceptación entre el pueblo polaco fue evidente.

En cada una de sus publicaciones o cuando lo mencionan, los usuarios se prenden en el ida y vuelta con un tipo que es más inglés que los Beatles y se divierten juntos. “Que agradable sujeto”, “Eres más que bienvenido”, “Me alegra que te traten bien en el vestuario”, “Ya verás cómo todo tu corazón será polaco pronto, te apoyamos”. Esas cosas le dicen en las redes.

En un stream muy reconocido de Polonia, el portavoz de la selección dijo que sabía que seguramente muchos jugadores estaban escuchando el show, pero no se imaginó que uno de ellos sería Matty Cash queriendo saber qué opinaba el nuevo DT sobre él. Rápido y astuto, el defensor lo reposteó en Twitter y le dijo a los polacos: “Estoy esperando la visita del entrenador, voy a cocinarle un cheesecake”.

Una semana más tarde, la federación polaca subió una foto confirmando que la promesa estaba cumplida y la imagen en las redes fue espectacular: Matty abrazado con Michniewicz en el Villa Park, estallados de risa con un pastel al que le faltaba una porción. En la cuenta del jugador, otra vez un mensaje con una traducción algo robótica: “El jefe dice que mi torta estaba increíble”. Listo. Fue “a piece of cake” para Cashy meterse en el bolsillo a su nuevo comandante también.

Además de confesar que simplemente había buscado en Google la receta del cheesecake tradicional con el que recibió al entrenador, también admitió otras curiosidades que podían valerle el rechazo de algunos. No se preocupó por ocultar que tuvo que estudiar el Mazurek Dąbrowski, el himno, para “no quedar en offside” cuando la cámara lo enfoque y que no se pudo aprender la parte que no sale en la tele en la previa del partido.

En una de sus radiantes apariciones en Internet, a Matty le hicieron un ping pong de preguntas cortas y es gracioso ver cómo se le escurren entre las manos las oportunidades de demostrar que algo sabe sobre Polonia. Dice que come mucho pierogi (pasta rellena tradicional) y después no sabe explicar qué tienen dentro. Le preguntan qué clubes conoce de la Ekstraklasa, se pone colorado y solo menciona a Lech Poznań porque no se le ocurre otro. Cuando le consultan si ya ha probado el vodka, responde de manera magistral diciendo que aún no, pero que si clasifican a Qatar promete que lo hará.

Polonia sacó el boleto al Mundial después de ganarle a Suecia la repesca y Cash se sacó una foto con Zielinski y Milik en el vestuario pidiendo que ahora sí le mandaran vodka. Al día siguiente, subió un meme con un gatito que tenía los ojos dados vuelta, exponiendo su resaca, diciendo que la bebida tradicional polaca “sí que es muy fuerte”. Cashy realmente se hizo parte de la alegría nacional y quedó blindado contra los haters.

En las redes se burlaban porque Cash escribía algunos twits en polaco y, según dicen los entendidos, era evidente que usaba el traductor online. ¿Motivo de enojo? Para nada. El lateral confesó que toma clases dos veces por semana y apenas termina el encuentro se olvida todo. No logra retenerlo, es muy difícil. “Mamá ayúdame, por favor”, se confiesa entre risas.

Este perfil de “tipo querible” tiene larga data. En Nottingham Forest aún lo adoran. Además de ser el jugador de la temporada y el más votado por los hinchas antes de irse, le hicieron una canción al ritmo de Starman de David Bowie, que habla de un hombre estrella que va por la derecha y es pura dinamita.

Desde que llegó a Aston Villa en 2020 se hizo dueño de la banda, se ganó su lugar en el campo de juego y en el corazón de los hinchas, que también le hicieron una canción donde lo apodaron “el Cafú polaco”. Tanto se encariñaron con él que lo votaron como el jugador de la temporada 2021/22 y casi lo hacen llorar en la entrega de premios:

MATTY CASH NO ES SOLO UN “AGRADABLE SUJETO”
Jakub Kwiatkowski, portavoz de la Asociación Polaca de Fútbol, le contó a un diario polaco que estaba seguro de que “lo de Matty” iba a ser un éxito porque tenía una actitud sumamente positiva y estaba emocionado “como un niño que se va de campamento” por empezar la aventura con la selección.

El carisma del jugador de Aston Villa sin duda le abrió muchas puertas para ganarse a un público que pudo (y tal vez lo hizo) tildarlo de oportunista. Quedó en evidencia que conoce poco y nada sobre la nación a la que pidió representar. Se hace cargo de eso y a cambio ofrece un entusiasmo y una curiosidad que cautivan. Pero no es lo único ni lo mejor que tiene para aportar.

Estamos hablando de un defensor al que le queda como anillo al dedo un puesto en el que no es tan sencillo tener oficio. Se siente cómodo recorriendo la banda derecha y participando en el ataque. Aunque técnicamente todavía no ha tocado el techo, es prolijo en la recuperación y tiene una gran zancada para tomar ventaja en el ida y vuelta.

Además de aprobar con buen promedio en las recuperaciones, es un defensor que hace goles. De hecho, en solo siete partidos con Las Águilas ya tuvo su primer grito.

Polonia ha ganado mucho más que un simpático y extrovertido ciudadano. Con Matty Cash como indiscutido en el once titular, tendrá un socio para el más creativo del plantel, Piotr Zielinski, y un soldado para el gran artillero y capitán Robert Lewandowski.

En la Copa del Mundo, su nuevo equipo intentará superar el grupo C que comparte con Arabia Saudita, un México incómodo y la poderosa Argentina de Lionel Messi, con quien Cashy había declarado que soñaba poder jugar alguna vez, y de Emiliano Martínez, a quien conoce muy bien de Aston Villa.