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La última vuelta de Rafael Nadal

La derecha a la corrida que termina pintando la línea. Un drive invertido que sale con potencia y un ángulo imposible. El ritual en el saque. Las botellas ordenadas. El grito “Vamos”. Rafael Nadal volvió en Australia; volvió por última vez.

Después de un año de ausencia en el circuito, la más prolongada en sus 20 de carrera, Rafael Nadal (672° del mundo, 37 años) venció a Dominic Thiem (98°, 30) por 7-5 y 6-1 en la primera ronda del ATP 250 de Brisbane. A un mito que no le hace falta nada -nada, absolutamente nada- el manacorí se propuso un final de carrera dentro de una cancha.

¿Habrá un Djokovic-Nadal en instancias decisivas de Roland Garros? ¿Podrá ser el mejor en la temporada de polvo? ¿Le ganará a Carlos Alcaraz? Y si vuelve al Top 10, gana algún Grand Slam, ¿seguirá en 2025? Hay preguntas que rodean al regreso del zurdo.

En la final del Abierto de Australia 2022, Nadal perdía ante Medvedev por 2 sets a cero, estaba 2-3 y 0-40 con su saque. La IA le daba 4 por ciento de probabilidad de ganar al manacorí que había estado seis meses sin jugar hasta un torneo previo al AO. Aquella victoria de Nadal es uno de tantos eventos canónicos en la sacralidad de La Fiera. En ese concepto que todos repetimos, que ya es un cliché pero que no por eso deja de ser cierto: Nadal nunca deja de pelear.

La costilla rota en los cuartos de Wimbledon 2022 ante Fritz. Cuando Antonio Nadal, tal vez el hombre que más lo empujó al límite, le pidió que se retirara en Australia 2011: "Toni, estoy en cuartos de final en Austrialia... y yo no me retiro ni cagando".

Fundador de la época más glorisa del tenis masculino, a Nadal le queda este último tiro. Dijo que probablemente sea su última vez como jugador en Australia. El paso del tiempo y las lesiones que amenazaron su carrera desde el comienzo esperaron y esperaron, pero Nadal soportó y superó. Estuvo 18 años en el Top 10, ganó 22 títulos de Grand Slam. Tiene números ridículos en Roland Garros: perdió 3 partidos en cancha, tuvo un WO; ganó 14 de las 18 veces en que se presentó a jugar.

Entonces la ilusión de que siga, de que haya muchos más Nadal-Djokovic, que con 37 o con 38 (¿o con 39?) le pueda ganar a la Next Gen. Que juegue con Alcaraz un JJOO y gane otro Oro. Toda esa ilusión es certeza. La era más importante del tenis seguirá, aunque sea, un poquito más.