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Siguen aficionados a sus Astros hasta la Capital

WASHINGTON, D.C. -- La afición de los Astros tampoco se da por vencida.

Algunas decenas de fans de los Houston Astros llegaron hasta la capital del país para ver a su equipo enfrentar a los Washington Nationals en la Serie Mundial.

Para nada importó que cuando la serie se trasladó al parque del campeón de la Liga Nacional, los Astros estaban abajo 0-2, incluida la paliza de 12-3 que sufrieron en el Juego 2 en Houston ante los Nationals.

“Hay que venir y apoyar en las buenas y las malas”, consideró Maité Rodríguez, una seguidora de los campeones de la Liga Americana, que llegó el viernes a mediodía casi directo al estadio para el Juego 3. “Aquí estamos y no nos intimidad. Somos bastantes aficionados de los Astros en el estadio”.

La realidad es que de los 43,867 aficionados que colmaron el Nationals Park el viernes y atestiguaron la victoria de los Astros 4-1 el viernes, el color anaranjado era casi imperceptible entre la marea roja de los fans de Washington.

Quizá motivados por el triunfo en el tercero de la serie, este sábado, podían observarse algunos más, incluida la familia Rueda, que viajó de Houston el viernes en la noche, porque consiguieron en reventa boletos para el sábado y aún buscan a un precio menos exagerado para el domingo, Juego 5.

“Unos clientes de mi trabajo me regalaron cuatro boletos porque son patrocinadores de las Grandes Ligas y aquí estamos”, explicó. “Mañana vamos a ver si podemos conseguir entradas no tan caras y también estaremos en apoyo”.

Por los pasillos del estadio, algunos seguidores de los Astros tenían que aguantar igual o más presión que José Altuve, Carlos Correa y Yuli Gurriel… Los gritos, abucheos y rechiflas de la afición local era complicada de sufrir.

Y más si se considera que esos pasillos estaban más congestionados una hora antes del playball que muchas estaciones de metro en la Ciudad de México o el tráfico en Houston en hora pico.

“Pero nadie se ha metido con nosotros como en New York contra los Yankees”, señaló Fernando Alcázar, otro residente de Houston que hizo el viaje a Washington. “Allá la gente se ponía muy grosera y agresiva. Por eso los eliminamos”.

Luis Quirarte dijo que no tuvo cargo de conciencia en pagar 1,650 dólares por una entrada, aunque tuviera que viajar solo.

“Por eso no vino nadie conmigo”, bromeó. “Todo con tal de verlos ganar otra vez. Hay que apoyar”.

Otros llegaron invitados por peloteros.

“Soy amigo desde muy jóvenes del cátcher de los Astros (Robinson Chirinos)”, dijo una persona que prefirió omitir su nombre. “Me regaló boleto. Así que manejé cuatro horas desde New York hasta acá”.