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El César: Al borde de la muerte, Chávez resurgió como el Ave Fénix

Julio César Chávez fue interpretado por Armando Hernández. ESPN

Cuando todo estaba perdido, cuando la muerte estaba tocando su puerta, la ayuda de la familia y un nuevo intento por rehabilitarse le permitieron a Julio César Chávez, el gran campeón mexicano, salir con la mano en alto de la batalla más grande de su vida hasta librarse finalmente de las drogas y el alcohol. Así finalizó El César, la serie que mostró la historia detrás de la leyenda más grande que ha dado el boxeo azteca al mundo.

Julio había salido de su segunda e infernal rehabilitación con grandes planes. Respaldó a sus hijos para continuar con el legado e incluso vuelve con la intención de retomar el boxeo, pero dos cosas condimentan su vuelta, primero son los problemas con el sangrado nasal y también su nueva afición por el cigarro. Promete volver, pero recae en la primera oportunidad y aun así se anima a hacer la gira del adiós.

Como todos esperaban, empieza a perder peleas que nunca nadie se imaginó, lo cual se agrega a una añeja lesión en la mano derecha, una úlcera que lo tiene al borde de la muerte y una nariz destrozada, por lo que lo llevan al hospital, a tratamiento psicológico y finalmente a una tercera rehabilitación a engaños por parte de su pareja Miriam y su hijo Julio César, que termina por hacer efecto.

Poco a poco se reinventa el campeón, va saliendo de sus batallas mientras Julio César Jr. continúa invicto en el boxeo profesional.

Se divorcia de Amalia, le ofrece disculpas y le promete a sus hijos que ahora sí es la versión definitiva. Amalia le pide ser fuerte y vencer a sus demonios. A Junior también le pide perdón, a sus demás hijos. Se ha acabado el infierno, al menos el que padeció cuando se creyó el rey de un mundo falso, cuando se olvidó de ser el campeón y fue de nuevo Julio César Chávez. Se reúne de nuevo con Miriam, su pareja, clave en su reencuentro con la vida.

Sin duda alguna El César nos mostró lo grandioso que fue Chávez en el ring, pero también lo mucho que tuvo que sufrir para finalmente librarse de la más grande batalla que tuvo en la vida, contra las adicciones. Al final, JC, interpretado magistralmente por Armando Hernández, se reencuentra con sus seres queridos, trata de compensar lo mucho que les hizo sufrir, pero se dice listo para pelear por sus sueños como lo hizo alguna vez cuando sus anhelos de trascendencia no iban más allá del ring y de comprarle una casa a su madre.