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Pocos resultados caracterizan los 3 años de Phil Jackson con Knicks

“¡Saca la cabeza del trasero, Marc!”

La frase fue dedicada al réferi Marc Davis el martes por la noche en el Madison Square Garden. Se gritó desde las gradas, lo cual, en sí mismo, no es sorpresa. Los aficionados le gritan a los árbitros en cualquier deporte todo el tiempo.

Lo que fue inusual fue que la persona que le gritó a Davis no era un aficionado a muerte de los New York Knicks molesto por una decisión en la duela. Fue el presidente del equipo, Phil Jackson, quien gritó desde su asiento a 10 filas de la cancha.

La gente cercana a Jackson dice que es común escucharlo gritarle a los réferis y señalarían esto como evidencia de que el coach con 11 títulos de la NBA mantiene su espíritu competitivo y feroz.

“Phil es meticuloso y dedicado y se preocupa profundamente por su trabajo”, afirma el ex centro de los Chicago Bulls, Luc Longley, quien visitó a Jackson la semana pasada en Nueva York. “Y no es el tipo de persona que se rinde, así que sospecho que, a la larga, dará resultados (en Nueva York).

“Estoy seguro que encontrará la forma de que todo funcione. Uno debe romper algunos huevos para hacer un omelet, no?”, agregó.

Han sido tres años desde que los Knicks contrataron a Jackson para hacerse cargo de la franquicia. Y aún tiene oportunidad de hacer un muy buen omelet, pero es justo decir que ha hecho un desastre en la cocina hasta ahora.

Desde la primera temporada completa de Jackson como presidente del equipo, los Knicks tienen marca de 76-157.

Claro. Jackson conectó un jonrón al reclutar a Kristaps Porzingis en 2015 e hizo bien al adquirir a Willy Hernangomez en el mismo draft. Ha resistido la urgencia de cambiar a futuras selecciones de primera ronda de Nueva York, pero el currículum de Jackson como presidente del equipo incluye también cambios y contrataciones que no han funcionado por una u otra razón.

Pese a las derrotas y los dramas fuera de la duela, los Knicks están en posición de construir un sólido equipo para el futuro. Nueva York quizá tenga cerca de $25 millones para gastar en el tope salarial este verano, dependiendo en lo que el equipo decida hacer con el agente libre Derrick Rose. Y los Knicks tienen su selección de primera ronda en el Draft de junio, además de dos en la segunda.

Sin embargo, hay problemas que llevan a la gente dentro y fuera de la organización a preguntarse si Jackson es la persona correcta para dirigirlos en el futuro. No lo dijo directamente, pero Porzingis le dio voz a algunas preocupaciones la semana pasada, cuando habló de la confusión que existe actualmente en la organización “de arriba a abajo”.

Parte de esa confusión viene de la ofensiva de los Knicks. Al inicio de la temporada, el coach Jeff Hornacek le quitó énfasis a la ofensiva de triángulo, prefiriendo jugar una ofensiva más abierta.

Desde la pausa del Juego de Estrellas, los Knicks han puesto énfasis otra vez a la ofensiva de triángulo, que es la preferida de Jackson.

Jackson quizá haya encontrado a los jugadores que puedan brillar en ese sistema -y apreciarlo-, pero la mayoría de los actuales jugadores de los Knicks no se sienten cómodos en ella y nos les importa, según fuentes.

Esos jugadores regularmente señalan la cantidad de disparos de media distancia que la ofensiva produce (los Knicks son líderes en la NBA en disparos de media distancia, según NBA.com) y los espacios limitados en la duela, lo cual dificulta la posibilidad de moverse con el balón.

Algunos Knicks también sientes que la ofensiva es fácil de defender. Los rivales le han dicho a los Knicks que puede predecir donde estarán cuando usan el triángulo y un coach en la Conferencia del Este le dijo a algunos amigos la campaña pasada que defender el triángulo fue una de las tareas más sencillas en la liga por esa razón.

El regreso del triángulo es una razón por la que varios veteranos han comenzado a perder fe en Hornacek recientemente, indicaron las fuentes.

Ahora, es ciertamente posible que la ofensiva de Jackson funcione con un nuevo grupo de jugadores en el roster, pero, ¿qué pasará cuando termine la presidencia de Jackson?

Es casi una certeza que el próximo presidente de los Knicks no implementará el triángulo, así que, ¿el joven núcleo de los Knicks (Porzingis y Hernangomez, por ejemplo) tendrán que aprender un nuevo sistema luego de pasar las últimas tres temporadas acostumbrándose a usar el triángulo?

Ese es un factor que directivos de otros equipos han señalado cuando hablan del futuro de los Knicks.

Haciendo un lado la ofensiva, la principal meta de Jackson en el futuro cercano es volver a darle forma al roster este verano. Los Knicks deberían tener una de las primeras 10 selecciones en el draft de junio. Algunos jugadores en el radar de los Knicks al momento incluyen al guardia francés Frank Ntilikina y a Malik Monk, de Kentucky, según indican algunas fuentes.

En la agencia libre, los Knicks primero deben decidir qué hacer con Rose, quien ha mostrado que puede encestar a voluntad, pero ha batallado en el aspecto defensivo. Su impacto en el tope salarial es de $30 millones, así que los Knicks necesitarán renunciar a sus derechos antes de poder hacer alguna contratación importante.

Con base en cómo manejaron la situación de Rose en la fecha límite de canjes, parecería que los Knicks están listos para seguir adelante sin el ex Jugador Más Valioso, pero, de acuerdo a fuentes en la liga cercanas a la situación, los Knicks no han descartado la posibilidad de recontratar a Rose.

Hay miembros en la organización que también ven a Jrue Holiday y Jeff Teague como jugadores en el radar de Nueva Yoek en la agencia libre. Antes de la fecha límite de cambios, algunos discutieron la idea de volver a evaluar la posibilidad de ir por Ricky Rubio, de Minnesota, también.

Claro, aún queda por ver cómo impacta al club el drama que los Knicks han vivido fuera de la duela.

Y el factor del trángulo siempre está presente. En el verano de 2015, algunos miembros en la franquicia estaban preocupados de que la ofensiva sería un potencial obstáculo para firmar agentes libres.

El problema más grande de los Knicks este verano y hacia adelante es el delantero Carmelo Anthony y su futuro con el equipo. Los Knicks ofrecieron a Anthony antes de la fecha límite de cambios y, a menos de algún imprevisto, siguen con la idea de ofrecer a Anthony en el receso de temporada, según fuentes.

Por supuesto, Anthony tiene una cláusula en su contrato de “no cambio”, así que él controla su futuro y el mercado para él este verano es incierto, pero antes de la fecha límite de cambio, algunos miembros de Los Angeles Clippers expresaron confianza en que podrían adquirir a Anthony en un canje este verano, según fuentes.

Si los Knicks acomodan a Anthony, el club construirá rápidamente al equipo alrededor de Porzingis. Los Knicks están motivados por otras jóvenes piezas en el roster como Hernangomez, Justin Holiday, Mindaugas Kuzminskas, Ron Baker y Chasson Randle.

Un potencial problema es cómo el drama alrededor de la franquicia pueda impactar a algunos de estos jugadores.

Si la disfunción continúa, nadie se sorprendería si Porzingis y Hernangomez dejan a la franquicia en la aencia libre. Eso, claro, sería el golpe más fuerte en la presidencia de Jackson.

Jackson y los Knicks tienen una opción mutua para poner fin a su relación luego de la actual temporada, pero el dueño James Dolan ha dicho que desea completar los últimos dos años del contrato de Jackson, pero algunas personas cercanas a Dolan le han sugerido en meses recientes hacer un cambio, según fuentes.

Personas cercanas a Jackson piden paciencia cuando se habla del futuro de los Knicks. Creen que Jackson podrá poner a la franquicia en el camino correcto. En una de sus raras entrevistas esta temporada, Jackson aclaró que está comprometido con mantenerse en Nueva York.

“Para esto fui contratado. Voy a seguir el plan y si no funciona, será evidente”, dijo Jackson a Jackie MacMullan, de ESPN.

Tres años después de que Dolan contrató a Jackson, uno se pregunta qué tanta evidencia necesita el dueño antes de sentirse obligado a hacer un ajuste.

Dolan esperaba ir a Playoffs esta temporada, como lo esperaba el año pasado y no pensó en ver una racha de tres temporadas sin ir a Postemproada cuando contrató a Jackson.

A reserva de que suceda algún milagro, los Knicks no irán a Playoffs por cuarta temporada consecutiva y no han mostrado evidencia de que puedan crear un milagro.

Así que, no. Ciertamente no es un aniversario feliz para Jackson, para Dolan ni para el resto de la gente a la que le importan los Knicks.