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Diez cosas agradables y desagradables, incluyendo a Boston sin Kyrie Irving

Nos pusimos salvajes e incluímos 11 cosas esta semana.

1. Los luchadores Celtics y un problema inminente

Faltando 6 minutos y 45 segundos para concretar la emotiva victoria de los Boston Celtics sobre el Utah Jazz el miércoles, siendo el tercer triunfo de unos Celtics diezmados por las lesiones en ocho días sobre un equipo de la Conferencia del Oeste superior en el papel, el Jazz ejecutó una jugada inusual para buscar así el tiempo extra, diseñada para catapultar a Donovan Mitchell desde las esquinas mientras ayudaban a los defensores que se mantenían boquiabiertos ante la acción frente a ellos.

Guerschon Yabusele (oso bailarín y suplente pocas veces utilizado) pudo oler la jugada, ignoró la distracción que se plantó frente a él, se disparó desde la línea de faltas y casi sobrepasó a Mitchell frente al aro. Yabusele cometió falta contra Mitchell, pero, vamos: El hecho que estaba metido en la acción es emblema de la forma aguerrida e inteligente como ha jugado Boston sin la mitad de su rotación presente, incluyendo la ausencia (en dicho encuentro) de sus tres mejores jugadores.

Boston es una pesadilla cuando se busca anotar contra ellos, cuando presenta alineaciones con Terry Rozier y Al Horford. Rozier ha florecido en sustitución de Kyrie Irving, lanzando triples en situaciones clutch tras el rebote, con un arrojo digno de Stephen Curry. Es un rebotero voraz. Brad Stevens ha puesto a jugar a Rozier y Shane Larkin juntos con cierto grado de éxito.

Jayson Tatum y Jaylen Brown han expandido su capacidad de creación de jugadas tras la ausencia de Irving sin sacrificar mucha eficiencia. Boston es un equipo que juega a lo grande, sabe meterse en la piel del rival, ejecutando en ambos aspectos del juego con errores mínimos. No regala absolutamente nada.

A pesar de lo divertida que ha sido esta carrera, representa un peligro subyacente: Los Celtics bajo la ausencia de Gordon Hayward todavía deben confrontar largas sequías cuando Irving no está presente y no pueden lograr mucho cerca de la cesta. Apenas el 32 por ciento de sus encestes se han producido dentro del área restringida, quinto menor share en la Liga, y ese número se hunde cerca del sótano cuando Irving descansa, según Cleaning The Glass. (La mayoría de sus intentos se producen cerca del rango medio). Apenas Portland cuenta con peor porcentaje de encestes frente al aro.

Marcus Smart para crear jugadas), se perfilan como un equipo que tendría problemas encestando contra una defensiva bien alineada. (Su oponente más probable en primera ronda, el Miami Heat, sufre del mismo problema, con mejor distribución en sus encestes y una ofensiva que parece resurgir cada primavera).

Sin embargo, la racha de los Celtics ha sido sumamente divertida y llena de alboroto, además de darle un impulso de último minuto a la candidatura de Stevens para el premio al Entrenador del Año.

2. LeBron, to the opposite corner

Nadie puede defender contra los Cleveland Cavaliers cuando rodean a LeBron de cuatro encestadores. La ofensiva de Cleveland bajo ese esquema es divertida de ver por su poder innato. Aunque esto produce que las cestas se produzcan tan fácilmente que no podemos apreciar a plenitud al maestro ajedrecista que es LeBron. Requiere un reto mayor.

Aquí ingresa un ala-pívot que no tiene capacidad encestadora, como es el caso de Tristan Thompson, Larry Nance Jr. o Ante Zizic. Cuando LeBron sostiene el balón como un preludio atemorizante, el defensor que marca al ala-pívot correrá para buscar bloquear el camino de LeBron al aro. Allí es donde LeBron hace su trabajo.

Esa primera rotación dejará al ala-pívot de los Cavaliers abierto. Un tercer defensor dejará de marcar a otro jugador de Cleveland (usualmente uno de los encestadores en los rincones) a fin de buscar romper un alley-oop que se pueda producir de James a Thompson. Su blanco (o victima) es ese tercer hombre. Si LeBron logra engañar al defensor y éste intenta tomar un paso extra hacia el ala-pívot de los Cavaliers, ha terminado todo: LeBron lanzará el balón a otro encestador antes que la defensiva pueda entender bien lo que está pasando:

En ocasiones, hará un amague de pase en falso, engañando así a la defensiva, que se replegará frente a encestadores de larga distancia, y allí enviará el balón hacia su ala-pívot. Parte de su trabajo más artístico en las Finales NBA de 2016, que representaron la coronación de la carrera de LeBron, tuvo que ver con pases similares hechos frente a unos defensores de Golden State paralizados por la indecisión.

Si la defensiva logra descifrar ambas opciones, significa que probablemente los Cavaliers no han enviado a alguien que pueda ayudar a LeBron apropiadamente. James lo entenderá, pasará a modo de atacante y conseguirá armar las rotaciones necesarias con pocos dribles:

LeBron es el mejor generador de triples desde las esquinas en la historia del baloncesto. Eso es producto de su estatura que le permite ver todo, su proceso de madurez producido en medio de la revolución de los triples y, lo más importante, su genio particular. A sus 33 años, en su décima quinta campaña en la NBA, ese genio sigue tan agudo como siempre. No lo debatan. Sólo disfruten.

3.La marginalización inconstante de Tony Snell

La confianza de Snell siempre muestra titubeos. En noches malas para él, obviará intentar triples cuando está abierto y dribla con una timidez que le resta propósito al drible. Ha utilizado apenas el 10.6 por ciento de las posesiones de los Milwaukee Bucks y es sumamente difícil para un jugador perimetral ambulatorio el registrar una cifra tan baja. No está claro si ha entendido que se le permite obtener rebotes e intentar tiros libres.

A pesar de ello, el impulso que han mostrado dos entrenadores (primero Jason Kidd y ahora Joe Prunty) de sentar a Snell y restarle minutos es algo problemático. Kidd reemplazo a Snell en la alineación titular con Malcolm Brogdon. La semana pasada, Prunty cambió a Brogdon favoreciendo al dichoso Jason Terry antes de reinsertar a Snell en el encuentro del jueves y Snell ha jugado un máximo de 13 minutos en tres de los últimos cinco compromisos de Milwaukee.

La versión de un Snell totalmente involucrado en la acción se convierte en un abridor perfecto al lado de Giannis Antetokounmpo, Eric Bledsoe y Khris Middleton. Puede defender en tres posiciones y muestra 41 por ciento de encestes desde la larga distancia, descongestionando los caminos para que Antetokounmpo desate su furia. No necesita el balón.

Ese mismo perfil representa un valor mucho menor en bancas que necesitan mayor poder tras el drible, incluso con un Jabari Parker sano. Terry es un adulto mayor. Brogdon es un buen encestador y sabe preparar cortinas para Antetokounmpo, pero muchas de sus destrezas se cruzan con las de los tres grandes de Milwaukee.

Prunty es el entrenador interino de un octavo sembrado. No tiene tiempo para lidiar con la fragilidad de Snell.

Sin embargo, marginar a Snell no es sano ni a corto ni a largo plazo. La mejor versión de este equipo de Milwaukee, y probablemente el de la próxima temporada, cuenta con Snell como quinto titular en puesto 3 y defensor. Ambos lados necesitan trabajar aún más para conseguir a ese jugador.

4. Emmanuel Mudiay, fuera de foco

Mudiay finalmente ha cobrado brillo en sus últimos dos partidos, pero, Dios mío, sí ha sido difícil ver la era Mudiay como miembro de los New York Knicks.

Tras pasar años de fallar cestas cerca del aro, Mudiay se ha visto reducido con cierto recelo a la hora de manejar el pick-and-roll. Ha desarrollado un mal hábito de ganar ventajas, doblar en la esquina y perder esa ventaja inmediatamente:

Desde el momento que Mudiay logra atrapar a Goran Dragic, el peor resultado posible, aparte de ver a Mudiay arrojando el balón es que Mudiay retroceda y luego falle un tiro a medio rango.

Podemos decir en defensa de Mudiay que esta clase de rendición no es poco común entre los armadores jóvenes. Kyrie Irving lo hacía mucho en sus primeras dos temporadas, quizás como producto de arrogancia más que incertidumbre; y D'Angelo Russell confronta dificultades similares hoy en día. Sin embargo, Mudiay debe recobrar confianza en su capacidad de terminar jugadas y progresar desde allí.

Mudiay, en mayor medida, ha sido mediocre en su estadía en la NBA, un comandante de las derrotas del más alto calibre. Sin embargo, existe un jugador interesante escondido en su pobre actuación. Ha tenido buenos encestes en triples de "atrapar y lanzar" durante la pasada zafra. Tiene suficiente contextura física y velocidad para llegar a donde quiera ir y su visión va más allá de su mero juicio. Tiene 68 por ciento de encestes como miembro de los Knicks frente al aro, lo cual supera sus (feas) cifras de por vida. Todos en Denver elogian su persistencia. Apenas cumplió 22 años.

Está jugando en un equipo improvisado y dispuesto a perder. Si le dan algo de estabilidad, podría mejorar hasta convertirse en un jugador muy interesante.

5. Cognitive jersey dissonance

Los puristas del baloncesto tienen que aceptar que Nike y la NBA han destruido la tradición de los equipos de casa vestidos de blanco. Ya es historia.

Y no me importa. La mayoría de las camisetas oscuras son más interesantes. ¿Les molestaría ver a los Boston Celtics y Chicago Bulls vistiendo verde y rojo, respectivamente, en cada partido? Cuando ninguno de los equipos viste de blanco, ese aspecto de color fuerte contra color fuerte usualmente se destaca.

Hay un lado negativo: Existe cierta disonancia cognitiva muy extraña cuando dos equipos que visten de colores similares se enfrentan y el equipo visitante viste de blanco. Me causó cierto fallo en mi cerebro ver el martes a Chicago vestido de blanco y rojo en Houston, donde los Rockets llegaron a vestir de blanco y rojo en una época. El equipo de blanco haría algo mal, los asistentes aplaudían, y una zona de mi subconsciente quedó en cortocircuito.

No soy el único al que le pasa esto, ¿cierto? Por favor, díganme que no soy el único.

6. Vooch apático

Los trabajadores con los pies en la tierra pueden ser defensores neutrales si son inteligentes y juegan duro todo el tiempo. Nikola Vucevic se acercó a la neutralidad la temporada pasada. No continuó. Vucevic ha defendido con una extraña apatía. Las rotaciones de ayuda no ocurren, o vienen con una pereza tan renuente que no ofrecen resistencia contra la línea de layup del oponente sin fin.

Los tiradores enemigos han alcanzado el 66 por ciento de sus tiros en el aro con Vucevic cerca, el séptimo peor entre 64 centros de rotación, según NBA.com. Se tambalea para pasar por los carriles en el pick-and-roll en lugar de deslizar sus pies y mantener el equilibrio. Con demasiada frecuencia, él mismo se aparta de la jugada. El Orlando Magic tienen una debilidad cuando los oponentes conectan a Vucevic con pick-and-roll, según datos de seguimiento Second Spectrum.

Es como si seis años de perder bajo cuatro entrenadores -y el deterioro de su porcentaje de tiros- le hayan minado el espíritu. Eso es algo muy humano. La mayoría de los jugadores enfrentan hechizos cuando pierden, un vestuario venenoso o algún problema fuera de la cancha infecta su juego.

Vucevic es mejor que esto. Ojalá nos lo recuerde la próxima temporada.

7. El atacante Joe Harris

Harris podría ser la historia de éxito de desarrollo de jugadores más feliz de la liga. Hace dos años, Cleveland lo mandó a Orlando para abrir un puesto en el roster. Orlando lo dejó libre y firmó con los Nets.

La temporada pasada, le dieron a Harris el libro de jugadas de Kyle Korver y luz verde. Demostró que podía acertar triples de capturar y disparar, y defender con una solidez que sorprendía a los oponentes que suponían que era una presa fácil.

Las defensas bombardean a Harris ahora, y él ha aprovechado eso en un peligroso juego de penetración. Ni siquiera necesita una finta, y él lo sabe:

Harris penetra aproximadamente 8.5 veces por cada 100 posesiones, frente a las seis de la temporada pasada, y termina dentro con las medidas correctas de agresión y paciencia. Si la ayuda se enjambra, él sabe dónde debería ir el próximo pase. Los Nets han anotado casi 1.25 puntos por posesión después de un ataque al aro de Harris, una de las tres docenas de mejores marcas entre los 300 penetradores de alto volumen, por Second Spectrum.

Los números de pick-and-roll de Harris son incluso mejores. Brooklyn promedia 1.14 puntos por posesión cuando Harris sale disparado de un pick-and-roll, o pasa a un compañero que deja de volar de inmediato. Está primero entre todos los manejadores de bola- ¡PRIMERO! - que han utilizado al menos 75 pantallas, según Second Spectrum. Ha duplicado el número de sus triples saliendo del drible de la temporada pasada.

Harris no es un maestro de marionetas estilo James Harden que rompe las defensas desde un punto muerto. Los Nets a menudo le dan ventaja al hacer que se levante de la línea de fondo, atrape la pelota hacia arriba y se acerque a la pantalla de espera. Aún así: los números son escandalosos, y sugieren un jugador en evolución.

Harris es un trabajador, y los Nets se están convirtiendo en uno de los mejores laboratorios de desarrollo de jugadores de la liga. Harris está a punto de firmar un contrato grande.

8. Dragan Bender, metiendo los pies para hacer cosas

Los pies inteligentes y la buena sensación son agradables, pero para ser un jugador productivo de la NBA, en realidad tienes que hacer cosas. Bender ha pasado demasiado de su breve carrera en la NBA sin hacer nada. A principios de marzo, se convirtió en el primer jugador desde 2012 en registrar 36 minutos en un juego e intentar uno o cero disparos y cero tiros libres.

Bender tiene 20 años. Se perdió casi la mitad de su temporada de novato. Quizás cualquier expectativa sea injusta. Pero en algún punto, la selección número 4 en el draft, incluso una de 20 años, tiene que probar cosas. Buenas noticias: Bender está mostrando un juego de más activo - completo con deliciosos jugadas de 'play-action-fake':

(Sí, falló. Pasos de bebé. Al menos te das cuenta de que Bender estaba en la duela.)

La versión completamente formada de Bender, la que jugará para un equipo competitivo de la NBA a comienzos de la década de 2020, tendrá el siguiente aspecto: un punto de apoyo para grandes hombres que puede disparar, conducir y pasar, y correr la ofensiva por fragmentos . Incluso está haciendo algo en el que amaga un pase, lanza el balón a otro compañero de equipo a lo largo del arco de tres puntos y se lanza directamente hacia una pantalla para ese jugador:

Ese es un movimiento clásico de Marc Gasol / Nikola Jokic / Boris Diaw. Desde principios de febrero, Bender ha establecido casi 26 pantallas esféricas por cada 100 posesiones, cuando antes hacía 18, según datos de seguimiento de Second Spectrum. Eso es en parte el resultado de la desaparición de Tyson Chandler (¿alguien ha visto a Tyson Chandler, está en una peluquería?) pero es una versión legítima de la trompeta de los equipos de "desarrollo de jugadores" cuando engañan a los veteranos y tratan de perder.

Los Phoenix Suns aún necesitan decidir qué posición juega Bender y qué tipo de compañero de ataque necesita (el tándem Bender-Marquese Chriss ha sido un desastre), pero estos destellos son alentadores.

9. El 'floater' de Justin Jackson

A menos que los Sacramento Kings consigan a 'Ese hombre' en este draft -y han perjudicado sus oportunidades con algunas victorias 'derrotas' recientes - necesitarán a alguien entre el grupo de De'Aaron Fox/Buddy Hield/Willie Cauley-Stein/Bogdan Bogdanovic /Skal Labissiere para realmente saltar en los próximos tres o cuatro años.
Cada uno de ellos está en trayectorias vagamente alentadoras, pero está lejos de agregar algo significativo.

Es fácil olvidarse de Justin Jackson. Tiene 23 años, sin el mismo atletismo que algunos de esos muchachos. Salió de la rotación por momentos después de abrir la temporada como titular.

Pero en los últimos dos meses, ha surgido como alguien que vale la pena verlo, y solo eso es una victoria para los Kings. Tiene 17 de 45 desde lo profundo de marzo, manteniendo viva la posibilidad de que pueda convertirse en un tirador promedio de triples. Se mueve bien en defensa e trata duro.

También tiene una flotadora ingeniosa, un arma clave para los tipos que no pueden pasar a través de monstruos en el aro:

Eso es incómodo, pero funciona para Jackson. Tomó un montón de tiros de alcance flotante e hizo que el 44 por ciento de ellos, según Cleaning The Glass, una marca adecuada. No se puede construir una ofensiva en torno al 44 por ciento de dobles, pero es una buena herramienta para vencer el reloj de tiro en caso de emergencia.

10. Montrezl Harrell en estrechos confines

Harrell tiene una habilidad especial para girar y deslizarse a través de cuartos estrechos, y lanzar la pelota hacia arriba antes de que los bloqueadores de tiro se levanten del suelo. Está lanzando un 53 por ciento en post-ups, una de las mejores marcas de la liga. Su spin-o-rama inicial es mortal:

Más allá, a Harrell le gusta abrirse rápidamente alrededor de la línea de tiros libres, atrapar en movimiento y desviar rápidamente a los flotadores y corredores con un toque sedoso. No necesita mucho espacio para moverse, y eso le ha permitido a Doc Rivers experimentar con Harrell junto a sus centros: DeAndre Jordan, Willie Reed (antes de que los Clippers de Los Angeles lo cambiaran) y ahora el 'bailarín' Boban Marjanovic.

Los Clips tienen un mejor margen de anotación general con Harrell en la cancha, y está lanzando un 64 por ciento. Su actividad es contagiosa. Nada mal para un jugador que llegó en el cambio de Chris Paul.

11. Brandon Paul, saltando sobre el Slip 'N Slide

¡OK, Brandon!

No sé si alguna vez he visto una doble inmersión. Kara Lawson, matándolo en su primera temporada como la principal analista de televisión de Washington, dijo lo mismo en la transmisión. ¡Puntos por creatividad!