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Sale a subasta la tarjeta de Vietnam que Ali se negó a firmar

La pieza que marcó su lucha contra la Guerra de Vietnam y lo convirtió en símbolo de resistencia podría alcanzar hasta 5 millones de dólares en Christie’s.


La negativa de Muhammad Ali a firmar su tarjeta de reclutamiento militar durante la Guerra de Vietnam sacudió su vida y le dio una poderosa voz al movimiento contra la guerra. Ahora, esa pieza de historia saldrá a subasta.

En la tarjeta, emitida en 1967, hay una línea en blanco donde Ali debía firmar y se negó a hacerlo, un acto de desafío que polarizó al país mientras la guerra seguía su curso. Esa decisión desencadenó una serie de eventos que interrumpieron su legendaria carrera boxística, pero lo inmortalizaron fuera del ring como un campeón de la paz y la justicia social.

“Recordar el mensaje de valentía y convicción de mi padre es más importante que nunca, y la venta de su tarjeta de reclutamiento en Christie’s es una forma poderosa de compartir ese legado con el mundo”, dijo el jueves Rasheda Ali Walsh, hija de Ali, en un comunicado emitido por la casa de subastas.

Christie’s anunció que realizará la venta en línea del 10 al 28 de octubre. La tarjeta proviene de descendientes de Ali y ya está en exhibición pública en el Rockefeller Center de Nueva York hasta el 21 de octubre. Se estima que el documento podría alcanzar entre 3 y 5 millones de dólares.

“Este es un objeto único asociado a un hecho histórico que ocupa un lugar central en nuestra cultura popular”, señaló Peter Klarnet, especialista senior de Christie’s.

Ali, tres veces campeón mundial de peso pesado, murió en 2016 a los 74 años tras décadas conviviendo con el párkinson. Unas 100,000 personas lo despidieron en su natal Louisville, Kentucky, mientras su féretro era trasladado al cementerio local. Su funeral reunió a celebridades, atletas y políticos.

La tarjeta evoca los años en los que Ali no era universalmente admirado, sino una figura polarizadora: reverenciado por millones en todo el mundo, pero rechazado por muchos en Estados Unidos.

Por negarse a ingresar al ejército, fue condenado por evasión del servicio militar, despojado de su título y expulsado del boxeo. Ali apeló argumentando que era ministro musulmán. Pronunció su célebre frase: “No tengo ningún problema con los vietcong”.

Durante su exilio, dio conferencias en universidades e incluso apareció en un musical de Broadway. Tres años después pudo volver a pelear.

Todavía enfrentaba una posible condena en prisión cuando se midió a Joe Frazier en 1971, en la llamada Pelea del Siglo. Meses más tarde, la Corte Suprema de EE.UU. anuló su condena con un fallo de 8-0.

La tarjeta fue emitida el día en que la junta de reclutamiento de Louisville ordenó a Ali presentarse. Estaba firmada por el presidente de la junta, pero no por él. Identificaba a Ali con su nombre de nacimiento —Cassius Marcellus Clay Jr.—, aunque con el segundo nombre mal escrito como “Marsellus”. En la parte superior se leía: “(AKA) Muhammad Ali”.

El Muhammad Ali Center, en Louisville, explica que su misión principal es preservar su legado humanitario y promover sus seis principios: espiritualidad, generosidad, convicción, confianza, respeto y dedicación. Ahora, un artefacto que refleja cómo Ali encarnó varios de esos valores será subastado por primera vez.

“Es la primera vez que los coleccionistas podrán adquirir un documento íntimo y vital relacionado con una de las figuras más importantes del siglo pasado”, concluyó Klarnet.