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Lomachenko, Usyk y la transición exitosa del boxeo olímpico al profesionalismo

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¡A lo grande! Lomachenko regresó y venció por nocaut técnico (0:42)

Vasiliy Lomachenko dominó su pelea contra Masayoshi Nakatani y obligó al árbitro a terminar la pelea en medio del noveno asalto. (0:42)

Ganar una medalla olímpica en el boxeo no garantiza el éxito como profesional. Como tampoco en ningún otro deporte individual o colectivo. Sin embargo, conquistar el olimpo en los juegos de los cinco aros representa una valiosa carta de presentación para cualquier exponente del músculo con intenciones de trascender en el profesionalismo.

Desde la cita estival de Barcelona 1992, con la inclusión del legendario Dream Team de básquetbol de Estados Unidos, la distancia entre el deporte olímpico y profesional ha ido acortándose. Diría que ya casi es imperceptible. La mayoría de las disciplinas asentadas dentro del programa olímpico "renunciaron" al concepto de amateurismo y el boxeo no ha sido la excepción.

De hecho, el italiano Carmine Tommasone se convirtió en los Juegos de Rio de Janeiro 2016 en el primer profesional en competir en la centenaria historia de este deporte en el olimpismo moderno. Cinco años después, en Tokio 2020 (los Juegos se celebraron en 2021 por causa de la pandemia de COVID-19), el ruso Albert Batyrgaziev se coronó en la división pluma para así convertirse en el primer profesional en alzarse con una medalla de oro.

A pesar de las cercanías, las diferencias entre el boxeo olímpico y el de paga siguen siendo importantes. Sobre todo, en torno al peso de los guantes, de 12 a 10 onzas en el olimpismo y 10 a 8 onzas en el profesional, la cantidad de rounds de los combates, tres versus 10 y 12 cuando se trata de peleas titulares, y el sistema de juzgar el desempeño de los peleadores.

Esas dicotomías son algunas de las razones por las que encumbrarse en el olimpismo no significa un camino expedito a la fama. Utilizando una analogía beisbolera: No es lo mismo ligas menores que las Grandes Ligas.

Como es natural, hay púgiles que no sufrieron en la dura transición. Mostraron de inmediato su valía conquistando títulos mundiales profesionales, e incluso, se convirtieron en íconos del deporte.

La lista no es tan corta como pudiera parecer. ¿Les suenan los nombres de los estadounidenses Muhammad Ali, Geroge Foreman, Sugar Ray Leonard, Oscar de La Hoya, Lennox Lewis y Andre Ward?

Todos ellos brillaron en los dos escenarios y cimentaron un legado que los llevó al Salón Internacional de la Fama del Boxeo.

Pero no solo los púgiles norteamericanos, fundamentalmente, han logrado extrapolar el éxito de un espacio al otro; en el presente dos púgiles ucranianos se han convertido en los más efectivos haciendo la transición.

Oleksandr Usyk (18-0-0, 13 KO's) y Vasiliy Lomachenko (15-2-0, 11 KO's) son esos rostros. Ambos son campeones olímpicos y se encuentran en el top 10 libra por libra.

Lomachenko, un animal diferente

Desde que estaba en las filas amateur se notaba que el ucraniano estaba destinado a ser el alfa en cuanto escenario pisara.

Decirlo no es tan sencillo como hacerlo, pero después de ganar las citas olímpicas de Beijing 2008 y Londres 2012, saltó al profesionalismo y con apenas 17 peleas ya ha ganado fajas en tres divisiones de peso: pluma (126 libras), superpluma (130) y ligero (135).

A pesar de dos tropiezos, en su debut ante el experimentado y ya retirado Orlando 'Siri' Salido (44-14-4, 31 KO's), y luego frente a Teófimo López (16-1-0, 12 KO's), Lomachenko permanece en el top 10 de los mejores peleadores libra por libra y segundo de su división.

Él podría escalar peldaños de vencer a Richard Commey (30-3-0, 27 KO's) en el evento estelar del programa boxístico de Top Rank de este sábado en el Madison Square Garden de Nueva York (5:30 p.m. ET ESPN+, 10 p.m. ET ESPN Deportes en Estados Unidos y Star+ en Suramérica).

La derrota de López ante George Kambosos Jr. (20-0-0, 10 KO's) y la presencia de Gervonta Davis (26-0-0, 24 KO's) y Devin Haney (27-0-0, 15 KO's) le brinda un abanico de opciones al ucraniano para recolocarse al tope de la cadena alimenticia y reconquistar los títulos que perdió cerradamente ante López, quien había declarado que no le daría la revancha.

"Voy a ser mala leche, porque todos fueron mala leche conmigo y con mi padre. Ellos (Lomachenko) no quisieron poner cláusula de revancha en nuestro contrato. Hubo muchas cosas, podría realmente hablar de todas las suciedades, pero no lo haré. Voy a mirar hacia otro lado y buscaré cosas más grandes y mejores. Ahora yo determino mi futuro y cómo será eso", dijo López en una entrevista con Fight Hub TV.

Usyk, en silencio ha hecho mucho ruido

El campeón de peso pesado de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB) ganó su título olímpico en Londres 2012 en la división de 91 kilogramos.

Debutó como profesional un año después y para 2018 ya era campeón indiscutible de peso crucero (hasta 201 libras). Dio el salto a la división supercompleta en 2019 y en su tercera pelea sorprendió al mundo destronando al campeón Anthony Joshua, quien fue campeón olímpico en Londres en la categoría de +91 kilos.

Su éxito inobjetable sobre el púgil inglés eliminó la posibilidad de un combate unificatorio por los cuatro cinturones entre Joshua y el también británico Tyson Fury (31-0-1, 22 KO's), poseedor de la faja avalada por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Pero así, sin mucho ruido, Usyk podría estar cercano de la pelea de su vida ante Fury.

Otros púgiles en activo que fueron medallistas olímpicos y cuentan con notable palmarés profesional: Guillermo Rigondeaux, Amir Khan, Yurirokis Gamboa, Anthony Joshua y Deontay Wilder.