El argentino cerró un fin de semana complicado en el urbano de Nevada. En la carrera, un toque que sufrió en el inicio hipotecó sus chances.
Las Vegas no le sienta bien a Franco Colapinto. Al menos, la ciudad del pecado no lo trató bien en sus dos primeras visitas con la Fórmula 1. En 2024, un impactante golpe de su Williams contra el muro en clasificación fue la factura final. Este fin de semana, con Alpine, no fue mucho mejor. No hubo fuertes accidentes, pero sí falta de competitividad en su A525 que se vio aún más complicado después de una loca carambola en la partida que lo complicó para el resto de las 50 vueltas. El piloto argentino fue 17º y último entre los que llegaron al final de la 22ª y antepenúltima cita de la 76ª temporada de Fórmula 1. Finalmente, avanzaría dos puestos tras la exclusión por técnica de los dos McLaren.
La qualy bajo la intensa lluvia fue el único momento que le pudo sacar una sonrisa al argentino en el fin de semana del callejero de Las Vegas al poder avanzar a Q2 y quedarse con la salvada del día al controlar su Alpine de un casi seguro golpe contra el muro. El resto, nada para destacar. Porque no tuvo buen ritmo y sufrió con el grip en los ensayos, fue claramente más lento que Pierre Gasly, su compañero en el team de Enstone y las 50 vueltas de carrera fueron un verdadero suplicio.
Colapinto partió desde el 15º cajón con una estrategia diferente a la mayoría: largó con neumáticos duros. Pero la apuesta se rompió por la carambola que se generó en la largada de la carrera. Gabriel Bortoleto entró totalmente pasado a la primera curva (el brasileño reconoció su error y ofreció disculpas en las declaraciones posteriores) y se llevó puesto a Lance Stroll. El canadiense de Aston Martin (por una vez fue inocente en un incidente) impactó contra el Williams de Alex Albon. Y no se terminó ahí: el tailandés le pegó de atrás al A525 del argentino.
Para Alpine fue cartón lleno. Porque en la carambola también sufrió Pierre Gasly, quien partía décimo y era la carta fuerte de los franceses para tratar de sumar puntos. El galo entró en trompo y se fue al fondo.
El golpe de Albon dañó el difusor del Alpine de Franco y perdió tres puntos de carga aerodinámica. “¿Tres puntos? ¡Madre mía!”, dijo Colapinto en la charla por radio con su ingeniero durante la carrera. Las 50 vueltas fueron un sufrimiento. La falta de carga en la parte trasera aumentó aún más el crónico problema de grip que tiene el A525 y el bonaerense fue el piloto más lento en pista durante casi toda la competencia.
Sin poder defenderse de los ataques de los de atrás y sin poder atacar, cada auto que lo superaba rápidamente le hacía una diferencia gigante. Kimi Antonelli, por ejemplo, le hizo 15 segundos en siete giros después de superarlo. El mejor momento de Colapinto fue tras la parada en boxes, ya con los neumáticos medios y el auto con menos combustible, llegaron los mejores tiempos de vuelta.
Colapinto finalizó 15º y cerró el clasificador (abandonaron Albon, Bortoleto y Stroll, más las descalificaciones de Lando Norris y Oscar Piastri). Un fin de semana difícil para el argentino, en el que estuvo lejos de su compañero y del resto. El golpe de Brasil, con el cambio de chasis incluido, no fue la mejor manera de encarar la parte final de la temporada. Las Vegas fue un suplicio que el bonaerense debió pasar. Quedan dos citas (Qatar y Abu Dhabi) para cerrar el aciago 2025 de Alpine (Gasly fue 15º y no sumó) y ya empezar a diagramar el 2026, el año que Franco espera con ansias.
