El neerlandés llegó a la punta en la primera curva y se quedó con el triunfo en la 22ª fecha y dará batalla hasta el final antes de resignar su corona. Lando Norris fue segundo en pista, pero luego lo excluyeron, al igual que a Oscar Piastri, por anomalías técnicas en su McLaren y el Mundial está que arde.
Hay algo que está muy claro y siempre se supo: Max Verstappen jamás izará la bandera de rendición mientras tenga chances de lograr su quinto título del mundo de Fórmula 1. Sus opciones no son las mejores después de un arranque de 2025 complejo y la arremetida del final no da garantías de que alcance para desarmar la brecha que logró Lando Norris, pero el tetracampeón venderá carísima la derrota. Y así lo mostró en el GP de Las Vegas, 22ª y antepenúltima cita de la 76ª temporada en la que logró un triunfo contundente.
El piloto de Red Bull empezó a ganar la carrera en el callejero de Nevada en la largada misma. Desde el segundo cajón de partida, Max picó bien y Norris, desde la pole, intentó vencer a Verstappen de guapo. No bien se apagó el semáforo, el inglés se tiró hacia la izquierda con su McLaren para apretar al RB21. Claro, al llegar a la primera curva, con neumáticos fríos y por lo sucio, el MCL39 siguió de largo y Max saltó a la punta.
En esa largada, Norris tiró por la borda todo lo bueno que había hecho en las tres últimas carreras. Venía de hacer pole y victoria en México y San Pablo (en Interlagos también se quedó con el sprint) y en Las Vegas había conseguido vencer en una clasificación dramática y espectacular bajo la lluvia, mostrándose asentado y ya lejos de sus tiempos de errores. Pero esos bríos de la partida en la ciudad del pecado podrían haber puesto en jaque un Mundial que tiene casi en el bolsillo, o tenía... Porque si la pasada de largo hubiese sido más pronunciada… La carrera de Las Vegas tuvo emoción en la partida, con la maniobra de Norris y una carambola que se dio de la mitad para atrás que dejó heridos y abandonados. El resto de la competencia fue anodina y aburrida. El siguiente momento de emoción lo dio Mickey y sus fuegos artificiales antes del podio.
Verstappen dominó la carrera con total autoridad. Primero resistió el ataque de George Russell (también pasó al Norris en la primera curva). Más tarde, cuando ya Norris estaba segundo tras la detención y en Mercedes se conformaban con llegar al podio, Lando inició un ataque. Pero cada vez que lo necesitó, Max apretó el acelerador de su RB21 y tomó una distancia determinante. Norris se conformó con el segundo lugar en pista, todo un negocio hasta ese momento. Pero cuatro horas después de la carrera, el británico y su compañero Oscar Piastri (escolta del Mundial) fueron descalificados porque los dos MCL39 presentaron un desgaste de la zona trasera del fondo mayor a la permitida.
El neerlandés venció en la 22ª fecha de F1 y todavía da batalla por el título. Lando Norris fue segundo y está muy cerca de su primera corona.
Norris se iba de Las Vegas con el título en sus manos. Con 58 puntos en juego, le llevaba 42 puntos a Verstappen, el único rival real y no es el más cercano. Porque en el medio, estaba Piastri, a 30, pero el australiano anda con el paso cambiado y lejos de ser un aspirante real a esta altura del Mundial. Pero la descalificación de la pareja de McLaren abrió un juego impensado para las dos fechas finales del año. Norris, finalmente, arribará a Qatar con 24 unidades de ventaja sobre Max y Piastri, quienes quedaron empatados. Norris ya no ostentará esa enorme comodidad, aunque ganar su primer título sigue dependiendo de él mismo (con ser tercero en Qatar, tanto en sprint como en carrera principal, y en Abu Dhabi, se consagrará, por más que el de Red Bull gane todo).
“Aún hay una gran diferencia, siempre intentamos aprovechar al máximo todo lo que tenemos. En los próximos fines de semana intentaremos ganar la carrera y al final de Abu Dhabi veremos dónde terminamos, pero estoy muy orgulloso de todos”, dijo Verstappen. “Hemos tenido una temporada con altibajos y momentos difíciles, pero también algunos momentos realmente hermosos. Aprendimos mucho durante toda la temporada y eso siempre es muy valioso para los próximos años. Es algo a lo que tenemos que aferrarnos y simplemente intentar mejorar aún más y volver más fuertes para el próximo año y dar pelea al comienzo del año en el campeonato”, cerró Max, quien está claro que no se rendirá, más después de haber descontado 25 puntos de un saque. El Mundial, que parecía terminado, llegará a Oriente Medio en ebullición.
