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Aunque no lo admitan, los Cowboys tienen a Jason Garrett sobre aviso para el 2018

FRISCO, Texas -- Los Dallas Cowboys no jugarán otro partido hasta septiembre, pero la cercanía del entrenador en jefe a la silla caliente ya es tema de discusión.

Eso es lo que ocurre cuando uno no llega a la postemporada por quinta ocasión en sus siete temporadas completas como entrenador, con los Cowboys terminando con marca de 9-7 en 2017.

Durante el Senior Bowl esta semana, al dueño y gerente general Jerry Jones se le preguntó si era justo especular si en efecto Garrett está en la silla caliente en el 2018.

"Es justo que se haga la pregunta", dijo Jones a los reporteros en Mobile, Alabama, "pero no está en mi silla caliente".

Bueno; ¿qué se podía esperar que Jones dijera en enero? No contestaría esa pregunta de ninguna otra manera. Jones respaldó a Wade Phillips públicamente hasta el final del 2010 cuando era dolorosamente obvio que los jugadores no estaban comprando lo que él estaba vendiendo.

"Me gustaría que Jason repita como entrenador del año en 24 meses", dijo Jones. "Y tiene la capacidad de hacer eso si tenemos un buen año el próximo año, ser entrenador del año dos veces en 24 meses. Eso sería grandioso".

Garrett fue nombrado Entrenador del Año de la NFL luego que los Cowboys terminaran con marca de 13-3 en el 2016. Guió a un equipo que perdió su quarterback titular en la pretemporada y le dio el timón a su selección de cuarta ronda, Dak Prescott, y construyó una ofensiva alrededor del running back novato Ezekiel Elliott, para liderar la NFC en victorias con 13.

No tenía las respuestas en el 2017 con la suspensión de Elliott y las lesiones al tackle ofensivo Tyron Smith y el linebacker Sean Lee descarrilando la temporada. Para el final de la temporada, no se podía reconocer el juego por aire aún tras el regreso de Elliott de su suspensión.

Aunque decepcionado por no llegar a la postemporada, Jones nunca consideró seriamente el despedir a Garrett. Pero sí han habido cambios en su staff de entrenadores. Los asistentes Wade Wilson (quarterbacks) y Joe Baker (secundaria defensiva) fueron despedidos. El entrenador de receptores Derek Dooley se marchó para convertirse en coordinador ofensivo en la Universidad de Missouri y será reemplazado por Sanjay Lal. Al entrenador de equipos especiales Rich Bisaccia se le permitió irse al staff de Jon Gruden con los Oakland Raiders. El entrenador de la línea ofensiva, Frank Pollack, fue despedido y reemplazado por Paul Alexander. El coordinador de la defensa por aire y linebackers, Matt Eberflus se espera se una a Josh McDaniels con los Indianapolis Colts y será reemplazado por el coordinador Kris Richard, quien pasó las últimas tres temporadas como coordinador defensivo de los Seattle Seahawks.

Hay más vacantes para llenar, razón por la cual Garrett no estuvo presente en el Senior Bowl la semana pasada.

Los entrenadores que quedan y los nuevos entrenadores pasaron la semana repasando el personal de los Cowboys, revisando la temporada de 2017 y lo que necesitan hacer para mejorar. El asistir al Senior Bowl podría ser beneficiosa para entrenadores para poder mirar a prospectos de primera mano, pero lo cierto es que la semana se convierte como si fuera una reunión de clase de escuela superior en la cual los entrenadores pasan tiempo con sus amistades en vez de prestar atención a lo que está ocurriendo sobre el terreno.

"Estoy muy contento con los cambios que hemos hechos al equipo de entrenadores", dijo Jones. "Han habido muchos. Probablemente cuando finalmente terminemos habrán ocho cambios de entrenadores. Y ahora pienso que todos esos cambios nos dan una oportunidad para mejorar, y estamos totalmente agradecidos con la disponibilidad de los entrenadores que tenemos y pienso que eso nos va a ayudar. Se hizo todo pensando en el personal que tenemos y con las movidas que tenemos en mente".

Garrett enfrentó un futuro con más presión en el 2014. Estaba saliendo de tres temporadas consecutivas con marca de 8-8 y estaba en el último año de su contrato. Los Cowboys terminaron con marca de 12-4 y llegaron a la ronda divisional en gran parte gracias a la mejor temporada que tuvo Romo y las 1,845 yardas por tierra de DeMarco Murray.

Ese esfuerzo se tradujo a un contrato de cinco años. Este es el cuarto año de ese contrato.

"Jason ha tenido mucho éxito aquí", dijo el vicepresidente ejecutivo Stephen Jones en una nota del Dallas Morning News. "En momentos en los que hemos tenido una temporada muerta bajo circunstancias extenuantes, solo piensoi que Jason es un gran entrenador. Fue entrenador del año. Esto es un negocio difícil ahora, en el cual un año uno es el entrenador del año y otro te cuestionan. Lo entiendo. Entiendo que esa es la naturaleza del negocio, pero nosotros en realidad pensamos que tenemos al hombre correcto.

"Tiene una gran manera de manejar el equipo. Representa a la organización de buena manera y se siente como que es el tipo correcto para la organización".

Pero no lo duden -- estará en la silla caliente aún si Jerry Jones no lo quiere admitir ahora mismo.