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Porzingis espera divertido regreso al MSG

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NUEVA YORK - Kristaps Porzingis está íntimamente familiarizado con los sinuosos pasillos del Madison Square Garden. Durante los casi cuatro años que jugó para los New York Knicks, Porzingis se paseaba por la rampa desde el muelle de carga, caminaba por un pasillo con poca luz y giraba a la derecha en el vestuario de los Knicks. El jueves será la primera vez que el pívot girará a la izquierda y entrará al vestuario de visitantes escasamente decorado.

Porzingis ya se enfrentó a los Knicks una vez esta temporada, pero el jueves será la primera vez que juegue contra su ex equipo en su antiguo estadio desde el canje que lo envió a los Dallas Mavericks. Si Twitter es una indicación de cómo lo recibirán los fanáticos, Porzingis dijo que espera ser abucheado.

"Las redes sociales son en su mayoría negativas", dijo Porzingis después de la práctica del equipo el miércoles. "Ya veremos. Va a ser muy emocionante, de eso es seguro. Estoy emocionado de jugar. Jugar en el Garden siempre es divertido. Va a ser extraño al mismo tiempo".

Los Knicks seleccionaron a Porzingis en 2015 y los fanáticos lo abuchearon durante la selección. Entonces, Porzingis se convirtió en el rostro de la franquicia. Años de perder le pasaron factura al joven All-Star. Porzingis omitió infamemente su reunión de salida con el ex presidente del equipo Phil Jackson y expresó su descontento con la dirección de la franquicia. El presidente Steve Mills y el gerente general Scott Perry cambiaron a Porzingis a los Mavericks antes de la fecha límite de intercambio de 2019.

Apoyado contra la pared del gimnasio de la Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto, el mismo lugar donde Porzingis una vez pasó el tiempo rehabilitándose de una lesión, dijo que no le interesaba revisar las circunstancias polémicas que lo llevaron a mudarse a los Mavericks.

"Está en el pasado ahora", dijo Porzingis. "Sucedió. Estoy en un lugar nuevo".

Los Knicks, sin embargo, están en una posición familiar. Han llegado un récord de 2-9 y han sido derrotados por los Cleveland Cavaliers y los Chicago Bulls, ambos equipos coleros de la Conferencia Este. Después de su pobre desempeño contra Cleveland, que causó que los fanáticos abuchearan violentamente a los Knicks fuera de su cancha, Mills y Perry se dirigieron a los periodistas y expresaron su descontento por la forma en que el equipo ha estado jugando. Porzingis ha visto que todo eso se desarrolla desde lejos.

"Cuando estuve allí, la expectativa siempre fue alta para nosotros", dijo Porzingis. "Es una ciudad que tiene hambre de éxito en el baloncesto. Y para ellos, para los fanáticos, para que la ciudad atraviese esto año tras año, tiene que ser difícil. Cuando las cosas no van bien, es necesario que haya cambios, y este año no será diferente para ellos".

Haber enfrentado a los Knicks a principios de noviembre ayudó con sus nervios, dijo Porzingis. Antes de ese juego, que los Mavericks perdieron 106-102, el entrenador Rick Carlisle le dijo a Porzingis que se concntre en el equipo y no se distraiga con quién estamos jugando. Carlisle dijo que planea reiterar ese consejo.

"Lo hizo en el primer juego y tuvo un muy buen juego en general (con 28 puntos). Simplemente no ganamos", dijo Carlisle. "Mi consejo esta vez es realmente el mismo. Tenemos que hacer esto sobre que nuestro equipo esté en Nueva York y compita para tratar de ganar un juego, no sobre este otro tipo de distracciones".