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Argentina perdió ante Bahamas en su debut en el clasificatorio para el Preolímpico de básquetbol

Buddy Hield brilló en el triunfo de Bahamas sobre Argentina en el clasificatorio al Preolímpico. FIBA

Lo que había comenzado como una clínica de básquetbol de Argentina, terminó con un llamado de atención que generó un gran interrogante para el futuro cercano del equipo de Pablo Prigioni en el clasificatorio al Preolímpico en Santiago del Estero. La victoria de Bahamas por 101-89 clasificó a los centroamericanos a las semifinales y dejó a los locales con la obligación de ganar todos los partidos que le restan para obtener el único boleto que entrega el torneo.

Los bahameños tuvieron a sus tres figuras de la NBA como principales exponentes en el ataque con Eric Gordon como máximo anotador del encuentro con 24 puntos, Buddy Hield con 23 y Deandre Ayton con 22. Sin embargo, el factor clave fue la aparición de Travis Munnings con 20 puntos. El alero que juega en Boulazac de la segunda división de Francia sorprendió a todos en el estadio Ciudad y quebró la planificación argentina.

Por su parte, los últimos subcampeones del mundo giraron alrededor de la conducción de Facundo Campazzo(18 puntos, 10 asistencias y 7 robos), de un inspiradísimo primer cuarto en el que anotó 10 puntos y marcó el ritmo de juego con su velocidad de ejecución en ataque, además de constituirse en una barrera defensiva insuperable. En ese período inicial en el que también apareció Nicolás Brussino (21 puntos) como arma fundamental con su tiro a distancia (tres triples en el cuarto), Argentina llegó a sacar 18 puntos de diferencia (31-13) y repartió la pelota para que todos los jugadores tomaran tiros.

A partir de la presencia intimidante de Ayton cerca de los canastos y con su infalible tiro de media distancia, Bahamas achicó la distancia en el resultado y el fervor del público santiagueño se fue apagando de la misma manera que el absoluto dominio que había ejercido Campazzo en el juego.

Ya en el segundo período el conjunto dirigido por Chris DeMarco niveló el desarrollo y el marcador. Gordon, que había comenzado apagado al igual que Hield, levantó su puntería y demostró la categoría y la experiencia que lo hizo lucirse en la NBA. La volcada espectacular con la que el guardia de Phoenix Suns cerró la primera mitad fue un golpe que impuso condiciones.

El tercer período marcó un quiebre en el partido porque Bahamas se escapó y llegó a sacar 18 puntos de ventaja. Hield se sumó a la ebullición ofensiva de los isleños y confirmó el monstruo de tres cabezas que es este conjunto. Pero el impacto de Munnings, que se salió del molde del scouting argentino, fue decisivo. El declive ofensivo de Argentina fue notorio: de los 37 puntos que anotó en el primer cuarto pasó a sumar solo 30 entre el segundo y el tercero.

El aliento del público con el clásico "esta noche cueste lo que cueste, esta noche tenemos que ganar" empujó a Argentina a una reacción en el último cuarto. Con el resurgimiento de Campazzo en el juego más la recuperación de Luca Vildoza, que había tenido un mal inicio, los de Prigioni se acercaron a solo cuatro puntos cuando todavía quedaban más de tres minutos en el cronómetro. Incluso Francisco Cáffaro, de buena actuación, ya luchaba de igual a igual con Ayton. Sin embargo, a partir del talento y la capacidad anotadora de Hield y Gordon Bahamas volvió a escaparse.

Argentina extrañó a Gabriel Deck. El santiagueño, el más aplaudido antes del partido y receptor de ovaciones en cada uno de sus ingresos, apenas mostró chispazos de su juego. Un par de conversiones con su sello en el cuarto inicial generaron ilusión, pero el tiempo limitado en cancha luego de los tres meses de inactividad tras la lesión en la rodilla izquierda (jugó 12 minutos) no lo dejó entrar en ritmo.

La dinámica del torneo le pondrá a Argentina inmediatemente un nuevo desafío. Con menos de 24 horas de descanso se enfrentará a Cuba en busca de un triunfo que lo ubique segundo en el Grupo A para enfrentarse al ganador de la otra zona en la que pelean Chile, Uruguay y Colombia.

La sensación que se llevaron los de Prigioni fue agridulce: tuvo momentos de alto nivel y algunos bajones importantes que recordaron el mal trago de la no clasificación al Mundial. Las opciones están intactas: el desarrollo del torneo y lo que ofrecieron los siete equipos participantes indican que Argentina y Bahamas pueden volver a encontrarse en la final del domingo. Y es ahí donde el resultado entregará las conclusiones definitivas.