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Martínez no esperó mucho para igualar a Cora

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Dave Martínez: 'Los muchachos pelearon y por eso ganamos' (0:49)

El mánager de los Nationals alaba la labor de su equipo y que gracias a ellos lograron la meta, ser campones. (0:49)

HOUSTON -- En la historia de las Grandes Ligas, tres dirigentes latinoamericanos han guiado a sus equipos a ganar la Serie Mundial. Dos son puertorriqueños y lo consiguieron en las últimas dos temporadas.

Los Washington Nationals derrotaron 6-2 a los Houston Astros en el séptimo juego de la Serie Mundial del 2019, el miércoles en el Minute Maid, capturando el primer campeonato de la franquicia, que dirige el boricua Dave Martínez.

En su segunda temporada al mando de Washington, Martínez se unió a su compatriota Alex Cora, quien condujo a los Boston Red Sox a ganar la corona el año pasado, en su debut como dirigente de las ligas mayores. El venezolano Ozzie Guillén, con los Chicago White Sox en el 2005, fue el primer dirigente latino que se alzó con el trofeo del comisionado.

“Se siente bueno siendo el manager”, dijo Martínez momentos después de Washington se convirtiera en el primer equipo que logra sus cuatro triunfos como visitantes en ruta a la conquista de un clásico de otoño.

“Ya había estado en la Serie Mundial y fui parte de un equipo que ganó, pero nunca será lo mismo cuando ganas siendo el manager”, agregó Martínez, quien fue parte del staff de coaches de los Tampa Bay Rays que perdieron la Serie Mundial del 2008 ante los Philadelphia Phillies y luego de los Chicago Cubs que ganaron a Cleveland Indians en 2016.

Martínez, de 55 años, comenzó su carrera con los Nacionales con el pie izquierdo, jugando apenas por encima de .500 (82-80) en el 2018. Cuando los Nacionales tenían foja de 19-31 el 23 de mayo, comenzaron a circular rumores de que el equipo podría estar planeando un cambio de dirigente, pero la directiva se mantuvo apegada al plan original, y seis meses después, están ubicando un lugar en su lujoso estadio para exhibir el primer banderín de la entidad.

Washington es el segundo equipo (también los Bravos de Boston de 1914) que se recupera de estar jugando 12 juegos por debajo de .500 en algún punto para terminar cargando con la corona de campeón.

“Honestamente, puedo decir que nada me habría sorprendido. Quiero decir, desde donde comenzamos, generando abucheos, lo que sea, hemos pasado por muchas cosas”, dijo Martínez. “Pero como dije antes, estos muchachos y yo nos mantuvimos unidos. Creían el uno en el otro. Yo creía en ellos”, agregó.

“Y les dije antes del juego: Hola, quiero que ustedes traten esto como un juego más, es el Juego 184, que es difícil de hacer, pero llegamos tan lejos, solo para jugar un juego más. Un 1-0 más, y lo hicieron esta noche”, dijo el piloto.

“En general, el hecho de llegar a la Serie Mundial es grande, y ahora ganarlao, qué sensación más increíble. Honestamente, todavía no me ha golpeado, pero puedo decirte que mañana me despertaré sintiéndome muy diferente”, dijo Martínez.