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La Novena: De tiempos modernos, un 'Caballo Loco' ya no tan loco y Bad Bunny en Houston

1. EL BÉISBOL probablemente sea, y esto es solo para no ser absoluto, la disciplina más conservadora de los cinco grandes deportes profesionales de los Estados Unidos (fútbol americano, básquetbol, boxeo y hockey sobre hielo). No es casualidad que béisbol y juventud no comulguen del todo, o al menos, en jerarquía de gustos, lo que en un día fue el pasatiempo preferido de los estadounidenses, hace mucho tiempo que dejó de serlo. Una de las grandes razones de esa pérdida de estatus podemos achacarlo al empecinamiento de "mantener todo como siempre". Posición arcaica que prevalece y cuyos mandamientos pertenecen al siglo pasado. Tan es así, que la propia liga ha tenido que crear audiovisuales para pedir (implorar) tolerancia a los modos y formas de la actualidad.

2. PERO MLB ACABA de dar un paso firme para ganar terreno en la preferencia de los fanáticos. Los cambios de reglas anunciados y que se pondrán en vigor a partir de la próxima temporada (2023) molestarán a los puristas del béisbol, pero mientras no corrompan la esencia del juego, como en este caso, bienvenidos sean. Todo en la vida es cuestión de adaptación. Salvando las distancias, el tema de los puritanos del béisbol se asemeja a la carrera boxística de Guillermo Rigondeaux. Fuimos muchos los que le recomendamos que abandonara el excesivo estilo elusivo y brindara espectáculo, consejo que no escuchó. Llegó el punto en que nadie, o solo poquísimos -incluidos los puristas del boxeo- eran los únicos capaces de dispararse los soporíferos combates del 'Chacal'. Espero que MLB no caiga en la misma trampa y los puritanos entiendan que no se puede jugar a la pelota en la tercera década del siglo XXI como se hacía en 1970.

3. CON 55 JONRONES, a siete de superar el récord de la franquicia y de la Liga Americana de Roger Maris (61), y varios lideratos ofensivos, a nadie le sorprenden que todos en el clubhouse de los New York Yankees tengan claro que deberían hacer los propietarios del equipo una vez que el toletero de 30 años, Aaron Judge, golpee por primera vez en su carrera la agencia libre al finalizar la presente campaña. El último, al menos de manera visible, en hacerlo fue el utility Gleyber Torres. El venezolano de 25 años no dijo una palabra, pero no era necesario. Con su gesto, el mensaje llegó fuerte y claro. Al menos las oficinas centrales del equipo parecen en sintonía con Torres: "Sabemos lo que vale y lo que significa", dijo Randy Levine, presidente del equipo en el Podcast "The Show". "No sé lo que está en su mente. Todo lo que podemos hacer es mostrarle cuánto nos gustaría que siguiera siendo un Yankee".