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Los héroes, villanos y el drama que dejó la Semana 7 de la NFL

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El drama presente en la Semana 7 de la NFL (2:36)

Ciro Procuna, Javier Trejo Garay, Eitán Benezra hablan de lo más destacado en los emparrillados. (2:36)

MÉXICO -- El cine posee una gran variedad de géneros para todos los gustos; comedia, aventura, familiares, documentales etcétera.

Pero la NFL nos regala semana a semana suspenso y mucho drama.

La Semana 7 fue pródiga en suspenso.

De hecho, no hay semana que no tengamos la definición de un juego in extremis.

El que no arriesga no gana (no siempre)

Muy temprano en Wembley, los Tennessee Titans enfrentaron a Los Angeles Chargers. Honestamente, pensé que los de Tennessee serían una presa más fácil para los nuevos inquilinos de Los Angeles. No fue así.

Los Titans vinieron de atrás para anotar el touchdown que los pondría en la antesala de un empate para enviar el juego a tiempo extra.

Luego de anotar 6 puntos esperábamos el intento de punto extra que nos llevaría a ese "quinto cuarto".

Pero Mike Vrabel, entrenador en jefe de los Titans, decidió que había que ganar el juego de una vez. Tal parece que Vrabel tenía prisa en regresar a casa lo más pronto posible.

No fue un intento de conversión, fueron dos, ya que un castigo contra los Chargers les dio una segunda oportunidad para ir por esos 2 puntos, pero fue inútil, fallaron también.

El villano de esta película, está claro, es Vrabel, a quien se le agradece su hambre de ganar, pero hizo caso omiso al "librito" que te pide asegurar los puntos si no te urge la victoria.

Carolina en Philadelphia

Después de ir perdiendo durante todo el partido --ya en el último cuarto-- Cam Newton comandó series ofensivas de ensueño para darle la vuelta al marcador y arrebatarle la victoria al vigente campeón de la NFL.

Los Carolina Panthers vinieron de atrás y se recuperaron de una desventaja de 17 puntos frente a los Philadelphia Eagles. El héroe de esta película es Newton.

Drama inesperado en Baltimore

Como en los buenos "Westerns", llegó al condado el pistolero más letal, poseedor de la mejor puntería: Justin Tucker, quien nunca había fallado un intento de punto extra. Pero siempre ocurre una primera vez.

Los Baltimore Ravens vinieron de atrás en el último cuarto, perdiendo por siete puntos ante los New Orleans Saints y con escasos segundos en el reloj consiguieron el touchdown que presagiaba un empate con solo anotar un punto más: el extra. Ya sin tiempos fuera, Tucker entró al campo y jaló del gatillo de su pierna derecha, sólo para ver cómo el balón se desviaba hacia su diestra y con ello ver con decepción como se les escapó la posibilidad de buscar el triunfo en la prórroga.

Tucker pasó de héroe a villano.

Cleveland se acostumbra a sufrir

Por séptima semana consecutiva se definió un partido en tiempo extra. Esta vez fue el turno a los Tampa Bay Buccaneers y los sorprendentes Cleveland Browns, quienes jugaron su cuarto parado en tiempo extra de la temporada.

Luego de series ofensivas de uno y otro equipo, en las que como diría Sergio Dipp, "Cleveland no quiso ganar y Tampa Bay no podía", el pateador de los Bucs, Chandler Catanzaro, logró al final el gol de campo del triunfo.

Suspenso, mucho suspenso.

Un pase de Ave María que se quedó corto

Los New England Patriots viajaron a Chicago para enfrentar a los Bears, que terminaron siendo un rival más complicado de lo que se imaginaron.

Los de Foxborough llegaron con 7 puntos de ventaja cuando sólo faltaban 2 segundos por jugar en el reloj.

Mitchell Trubisky lanzó desde su yarda 40 un pase de "Ave María", cuyo porcentaje de efectividad en la NFL es muy bajo, pero que el mariscal de campo de Chicago lo completó con Kevin White en la yarda 3 de New England.

El receptor de los Bears atrapó el balón entre dos defensivos e intentó girar para extender los brazos hacia las diagonales, pero no pudo. Fue detenido inmediatamente sin lograr la anotación.

Drama, mucho drama.

Otra de "Vaqueros"

Por último, los Washington Redskins enfrentaron a los Dallas Cowboys en otro "Western".

En este duelo clásico de la División Este de la Conferencia Nacional, los de Texas cometieron errores muy puntuales, lo cual ya es una costumbre.

El entrenador en jefe de Dallas, Jason Garrett, ha sido el villano favorito de la comarca, pero esta vez contó con algunos cómplices.

Dak Prescott intento dirigir una serie ofensiva en el último cuarto para revertir una desventaja de 3 puntos.

Sin embargo, en su propia yarda 5, Prescott no de deshizo del balón ni se deslizó para terminar la jugada sacrificando terreno, prefirió intentar salvar la jugada corriendo y acabó perdiendo el balón en su yarda 2. La defensiva de los Redskins recuperó el ovoide y anotó. Así de fácil.

Finamente, luego de venir de atrás y gracias a su defensiva, Dallas se colocó en posición de intentar un gol de campo para empatar el partido.

Los Cowboys llegaron hasta la yarda 30 de Washington, el pateador Brett Maher --con 3 segundos en el reloj-- intentó un gol de campo de 47 yardas que enviaría el juego a tiempo extra. Pero no contaba con el centro largo L.P. Ladouceur , quien movió el balón antes del saque, lo cual se tradujo en un castigo por movimiento ilegal. Por lo tanto, de la yarda 47, los Cowboys tuvieron que retrasarse para intentar otro gol de campo, pero ahora de 52 yardas. El resultado fue que el balón pegó en el poste izquierdo y no entró.

Lo dramático es que esas cinco yardas hicieron la diferencia. Es decir, de no haber sido por el castigo, el partido se habría empatado. Ya en tiempo extra, cualquier cosa habría podido suceder.

¿Quién les gusta más para villano, Ladouceur, Prescott o el de siempre, Garrett?