<
>

NBA 2020-21: Los 15 equipos a seguir en la nueva temporada

La exitosa burbuja de Orlando sirvió para confirmar dos cosas. La primera, que la NBA es la mejor organización deportiva del mundo, tanto para anticipar potenciales riesgos en tiempos de pandemia con protocolos minuciosos, como para ajustar sobre la marcha en situaciones extraordinarias como las protestas por crímenes raciales en el inicio de los playoffs.

Además, con todo para perder, logró un triunfo clave: impulsó un desarrollo deportivo sin precedentes en las instalaciones de Disney. Si hasta hace unos meses la NBA era divertida, ahora es fascinante. La burbuja potenció la sensación de disfrute previa y también agregó células de atracción hasta entonces desconocidas.

Finalizada la temporada, y con el Draft a la vuelta de la esquina, la agencia libre mantuvo la expectativa y la pretemporada casi inmediata desató el furor. Ahora bien, ¿por qué pensamos que esta temporada acortada de 72 partidos puede ser una de las mejores de la historia a pesar del COVID-19? Básicamente, por la cantidad de focos de atracción para seguir de cerca.

En esta oportunidad, elegimos quince para empezar a despuntar el vicio.

Pasen y vean.

ATLANTA HAWKS
Año nuevo, vida nueva. Un roster que ilusiona, con renovación profunda y polifuncionalidad. Potencial revelación.

Rajon Rondo, Bogdan Bogdanovic, Danilo Gallinari, Kris Dunn, Tony Snell y Solomon Hill. Draftearon a Onyeka Okongwu y Skylar Mays. Y Clint Capela, quien llegó en un traspaso la temporada pasada, será también una cara nueva en Atlanta. Alrededor de 160 millones de dólares se invirtieron en este cambio completo de personal. Ah, la brisa fresca de la renovación.

Este conjunto de los Hawks me parece fascinante, sobre todo por la incógnita de ver cómo pueden encajar tantas piezas nuevas en la rotación. El coach Lloyd Pierce, carente de presión en épocas anteriores, deberá demostrar su madera para que Atlanta sea un digno candidato a alcanzar la postemporada. Me gusta que más allá de Trae Young, una estrella con potencial a ser aún mejor, este equipo esté conformado con muy buenos jugadores de rango medio que aspiran a encontrar su poder en la cohesión grupal.

No pensemos en un campeonato, pero sí en un clima de revelación. En un plantel con Rondo presente, todo lo que parece piedra puede transformarse en oro, algo que ya vimos en los playoffs pasados.

BOSTON CELTICS
Kemba Walker recién regresaría en enero y Gordon Hayward jugará en Charlotte Hornets

Los Celtics de Brad Stevens arañaron las Finales NBA en la burbuja de Orlando, pero finalmente sucumbieron ante la armada sólida de Miami Heat. Las noticias de temporada baja no son demasiado alentadoras para el mundo verde: Walker estará fuera al menos hasta enero por problemas en su rodilla y perdieron a Hayward a manos de los Charlotte Hornets, lo que obligará al trío Marcus Smart, Jaylen Brown y Jayson Tatum, además del veterano Jeff Teague en el puesto de armador, a dar un paso al frente.

Precisamente un punto clave a seguir es la transformación de Tatum, quien firmó una extensión máxima de $195 millones por cinco años. No solo engrosó su cuenta bancaria, sino también su físico: si aún no vieron alguna foto de pretemporada, Tatum parece haber desayunado lo mismo que el Capitán América en el período de agencia libre. Pasó de un físico esbelto a ser un luchador intenso de WWE.

La llegada del experimentado Tristan Thompson en la pintura servirá como soporte de Daniel Theis, pero la gran incógnita en Boston tendrá que ver con la evolución de las piezas de reparto. Para que el equipo cruce el Rubicón, se necesitará más de Robert Williams III, Grant Williams y Romeo Langford.

BROOKLYN NETS
Kyrie Irving y Kevin Durant regresan a la acción. La llegada de Steve Nash con Mike D'Antoni como asistente.

¿Hay algo que genere más expectativa que este dúo en la NBA? Difícil. Los fanáticos de Brooklyn esperaron más de un año para verlos juntos en cancha y ahora están listos para quitarse la venda de los ojos y disfrutar como nunca. Con la llegada del nóvel Steve Nash, cuerpo técnico que incluye al veterano coach Mike D'Antoni como asistente, se espera un equipo con aspiraciones a electrizante.

La lucha en la posición de interno entre el veterano DeAndre Jordan y el joven Jarrett Allen se anticipa como una historia más que atractiva.

Si Nash logra encontrar la química en el laboratorio, Brooklyn puede tener mucho más que un diseño fantástico. Sí, no hay que ser muy creativo para imaginar una temporada ganadora para el otro equipo de New York.

DALLAS MAVERICKS
El mundo según Luka Doncic. La salud de Porzingis y el acople del núcleo alrededor.

Todavía hacen mella en el mundo las lágrimas del escolta puertorriqueño J.J. Barea y el gesto de Mark Cuban premiándolo, pese al corte definitivo, con un último contrato millonario por su trayectoria. Un premio a su comportamiento dentro y fuera de la cancha. Más allá de esta acción poco habitual de amor deportivo, que siempre valdrá destacar, los ojos de los fanáticos Mavericks están puestos, por supuesto, en Luka Doncic.

El point forward esloveno, que aún debe ponerse en su mejor forma física, tuvo una actuación descollante en la burbuja de Orlando y cautivó a propios y extraños. Doncic es la alegría del juego, un Magic Johnson ralentizado, capaz de desnudar defensas a paso de hombre en una pista acostumbrada a exhibir jugadores Fórmula Uno. Nada por aquí, nada por allá. Al juego adictivo de Doncic, de magnetismo en estado puro, le surge la duda de la salud de Kristaps Porziņģis, quien continúa día a día en su recuperación del menisco de la rodilla derecha.

Por otro lado, los Mavericks fueron en la pasada temporada el mejor ataque de la Liga, pero también fueron una defensa penosa. Este es, sin dudas, el gran punto a mejorar. Quizás el cambio de Seth Curry por Josh Richardson ayude en esa dirección, pero más allá de nombres propios en la segunda unidad, se requiere acople, energía y química grupal. El resto necesita dar un paso al frente para evitar la excesiva dependencia de Doncic, inevitable pero también veneno si no se la rodea con los actores de reparto adecuados.

DENVER NUGGETS
La revolución de la alegría bajo el mando de Mike Malone.

¿Quién no disfruta viendo jugar a Nikola Jokic en el poste bajo? Ojos en la nuca, pases lacerantes, ángulos imposibles. El talento del gigante serbio, junto al desparpajo explosivo de Jamal Murray en el perímetro, condujeron a los Nuggets a jugar las Finales de Conferencia Oeste la temporada pasada. Un equipo joven, fresco, con muchísimo talento, que tendrá como especial misión sustituir el equilibrio de Jerami Grant con Michael Porter Jr., un arma de ataque brillante que deberá crecer en el plano defensivo a la velocidad de la luz. Dejaron el equipo, además de Grant, Mason Plumlee y Torrey Craig, pero llegaron JaMychal Green, Isaac Hartenstein y el novato Zeke Nnaji para ayudar a Jokic en la pintura. Will Barton estará de regreso tras sus problemas de rodilla y veremos seguramente minutos de Bol Bol en la rotación.

Párrafo aparte para Facundo Campazzo: el base argentino pisará por primera vez la NBA tras ser figura indiscutida de Real Madrid. Jokic y Campazzo, moviéndose en combo, son la destrucción radical de los preconceptos: ni gordos ni flacos. Ni altos ni bajos. Ni rápidos ni lentos. El básquetbol de elite es para los inteligentes. Y Denver pretende ser, en la temporada 2020-21, una clara prueba de esto.

GOLDEN STATE WARRIORS
El regreso de Stephen Curry, la lesión de Klay Thompson, la madurez de Andrew Wiggins y el liderazgo de Draymond Green.

La mini-temporada baja de Golden State reconfiguró las ideas de campeonato. Más allá de la celebrada recuperación de Stephen Curry, la durísima baja de Klay Thompson por toda la temporada, en la misma noche que la franquicia de Steve Kerr drafteó con el pick número 2 a James Wiseman, modificó por completo la hoja de ruta. De todos modos, nadie debería pensar que los Warriors están terminados antes de empezar: si Draymond Green lidera nuevamente el apartado defensivo, Wiggins da un salto de calidad y el prometedor Kelly Oubre florece antes de tiempo, se podrá sobrellevar un escenario de tristeza que parecería pactado de antemano.

Comparto con Bobby Marks, analista de ESPN.com, la gran duda a resolver en el presente inmediato es el puesto de centro: ¿Kerr apostará por Wiseman en la inicial pese a casi no tener tiempo de trabajo con un novato o jugará una carta segura con Marquese Chriss? Se habla poco de esta franquicia pero podría tener todo en el caso de conservar la salud. La experiencia, a la hora de la verdad, tendrá un peso más que importante.

HOUSTON ROCKETS
¿Adiós al small-ball? Se queda Harden. Se suman Wall y DeMarcus Cousins. Nuevo coach, nuevo gerente general.

La eliminación de la temporada pasada hizo un desastre en Houston. Básicamente, explotó todo. Una separación irremediable en todos los estamentos. Se fue Daryl Morey, el creador del Moneyball NBA, con uso - y abuso - del tiro de tres puntos o de dos bien cerca de los tableros, posesiones cortas y ritmo frenético. Se fue también Mike D'Antoni y casi como una obviedad, Russell Westbrook. Un éxodo masivo que transformó por obligación a los Rockets.

La llegada de John Wall, una súperestrella castigada de manera severa por las lesiones en los últimos dos años, es una explicación clara de que el GPS de Houston está en modo recálculo. Sumemos a este combo a DeMarcus Cousins, otra figura habitué de las enfermerías en el pasado cercano, y veremos que anticipar un escenario aquí es de un atrevimiento enorme.

Es increíble haber llegado hasta aquí sin decir "James Harden". ¿Qué hará La Barba? ¿Se queda? ¿Se va? Su situación aún no está resuelta, pero en base a la decisión que tome cambiará, para bien o para mal, el mapa de la franquicia. Stephen Silas será el flamante coach y Rafael Stone el nuevo manager general. Entre tanta incertidumbre, bien vale nombrar a Cristian Wood como una potencial revelación en la pintura. Con tantas cosas por resolver, los Rockets serán un foco de atención gigante para lo que viene.

LOS ANGELES CLIPPERS
Tiempo de revancha para Kawhi Leonard y Paul George.

George firmó una extensión de contrato máximo que le garantizará $226 millones de dólares en los próximos cinco años y yo me pregunto si estará preocupado por el pago de expensas que se vencen. Más allá de la broma, sin dudas sus pensamientos estarán ocupados en cambiar la floja imagen que dejó en el "otro" equipo de Los Angeles durante la postemporada en la burbuja de Orlando.

Tras la salida de Doc Rivers y la llegada de su asistente Tyronne Lue, uno de los puntos a seguir de cerca será el renacer de Kawhi Leonard, quien buscará una revancha personal tan grande como la que vivió con San Antonio Spurs cuando perdió ante Miami Heat las Finales de la NBA 2013. Los Clippers perdieron a Montrezl Harrell a manos de sus vecinos Lakers y JaMychal Green vestirá ahora el uniforme de Denver Nuggets, su pasado verdugo de playoffs. Más allá de esto, sumaron una pieza clave como Serge Ibaka, ex compañero de Leonard en los Toronto Raptors, para la pintura, y los refuerzos de Luke Kennard y Nicolas Batum para acompañar a Lou Williams en la segunda unidad.

Los Clippers se perfilan como el potencial equipo de la redención. Veremos si será despegue u otra temporada más de frustraciones gigantes.

LOS ANGELES LAKERS
LeBron James, Anthony Davis, Frank Vogel y, por supuesto, Rob Pelinka.

Campeones en la burbuja de Orlando, cumplieron una máxima del deporte de élite: mejorar en el éxito rotundo. Pelinka utilizó la temporada baja para emerger como el Mandrake de los gerentes generales: es cierto, perdieron entre otros a Rajon Rondo, Danny Green y Dwight Howard, pero en su lugar sumaron a Wesley Matthews, Dennis Schroder, Montrezl Harrell, Marc Gasol y renovaron con contratos multianuales a LeBron y Davis, el dúo más atractivo que tiene hoy la NBA. Además, conservaron a Kyle Kuzma. Será, entonces, otro gran desafío para Frank Vogel: empalmar a su nuevo póker de estrellas en una estuctura ganadora.

Para la gerencia el período sin jugar fue una demostración del arte de hacer todo bien sin errar un milímetro la planificación. ¿Acaso existe algún candidato mejor que los Lakers de cara al futuro cercano? De ninguna manera. LeBron está enfocado, y cuando eso pasa, las luces de Hollywood parpadean de alegría.

MIAMI HEAT
Ensayo sobre la cultura: Maurice Harkless por Jae Crowder y la llegada de Avery Bradley

La gomina de Pat Riley luce más reluciente que nunca: el Heat pasó de tener un papel de reparto en la temporada pasada a ser finalista absoluto de la NBA. ¿Cómo lo hizo? Uno para todos y todos para uno. Llegó Maurice Harkless para sustituir a Jae Crowder y Avery Bradley será otra cabeza más para conformar junto a Jimmy Butler y Bam Adebayo el cancerbero que defiende las puertas del mismísimo infierno en el calor agobiante de Miami.

El propio Adebayo firmó una esperadísima extensión máxima de contrato, se sumó Goran Dragic nuevamente al barco y se espera por un crecimiento aún mayor de su combo de tiradores conformado por Tyler Herro y Duncan Robinson. El diamante en bruto a seguir será el pick de draft Precious Achiuwa, un mini Adebayo quien, con la educación rígida y aplicada correcta, puede dar que hablar en el futuro cercano.

MILWAUKEE BUCKS
La firma del contrato máximo de Giannis Antetokounmpo y la llegada de Jrue Holiday.

Todavía se lamenta el fiasco de la llegada frustrada de Bogdan Bogdanovic, pero los Bucks buscaron de inmediato dos cosas: a) garantizar un entorno saludable para Antetokounmpo en su misión única -y concretada- de firmar un contrato máximo de $228 millones antes de la fecha límite del 21 de diciembre 2) olvidar rápido la desilusión de la eliminación temprana a manos de Miami Heat en la pasada burbuja de Orlando.

Acostumbrado a volar bajo el radar, la llegada de Jrue Holiday garantiza defensa elite y experiencia para acompañar a la superestrella griega en el rol de liderazgo. Mike Budenholzer sufrió como nadie la falta de acierto a distancia del coro alrededor de Giannis y buscará por todos los medios subsanar ese cerrojo que dejaron en evidencia al mundo Erik Spoelstra y compañía. La segunda unidad recibirá con brazos abiertos a D.J. Augustin, Bryn Forbes, Torrey Craig y Bobby Portis, pero la incógnita será si Milwaukee puede ser un equipo largo, saludable, y también si tiene lo necesario para imponerse en el Este.

Los fantasmas que rodeaban el vestidor de los Bucks fueron ahuyentados este martes con la gran noticia de la firma del comodín griego. Eso sí: necesitará algo más de ayuda que Khris Middleton en el perímetro.

NEW ORLEANS PELICANS
La madurez de Brandon Ingram y el despegue esperado de Zion Williamson. La incógnita llamada Stan Van Gundy.

¡Los jóvenes al poder! No sabemos con exactitud si la evolución de los Pelicans será inmediata, pero lo cierto es que todos queremos ver cuál es el avance de Zion Williamson en la temporada entrante.

Esa fortaleza que intimida, con una temporada de aclimatamiento y con el deseo ferviente de gozar de buena salud, se verá acompañada ahora de un peso pesado en la pintura: el ex Oklahoma City Thunder, Steven Adams. El gigante neozelandés, una garantía por su tamaño, reemplazará a Derrick Favors en tierra de gigantes. A este combo de internos, se le suma un Brandon Ingram, Jugador de Mayor Progreso en 2019-20, como hombre equilibrio, Lonzo Ball en el puesto de combo guard y Eric Bledsoe, ex Milwaukee Bucks, por Jrue Holiday como armador. Alarma encendida con el tiro exterior: Bledsoe y Ball tienen que mejorar en este apartado si no quieren ser un problema básico en la estructura.

Este equipo será, una vez más, una carta misteriosa en el mundo NBA. Sobre todo porque ahora quien estará al mando será nada más ni nada menos que Stan Van Gundy, un hombre experimentado al extremo, con foco en el trabajo defensivo, que deberá conectar con un grupo de jóvenes que tienen un tono muy diferente. ¿Qué puede salir de este experimento? El tiempo, solo el tiempo, traerá las respuestas.

PHILADELPHIA 76ERS
Seth Curry y Danny Green completarán el perímetro del flamante coach Doc Rivers. El largo adiós a Al Horford.

Una clara demostración de lo atractiva que será la temporada es lo poco que se está hablando en líneas generales de los Philadelphia 76ers. Nuestro corazón está un poco dolido por la salida del centro dominicano Al Horford a Oklahoma City Thunder, pero también tenemos que ver que este equipo está iniciando una mutación hacia algo esperanzador. ¿Qué es más interesante, la llegada de Doc Rivers al banco o la de Daryl Morey a la presidencia? Me inclino un poco más por lo segundo.

A los problemas de tiro exterior de los 76ers en el pasado reciente, le encontraron dos soluciones de diseño: Seth Curry y Danny Green, este último con experiencia importante en postemporada y con títulos varios en sus espaldas.

La gran incógnita de los Sixers está en el plano estelar: queremos saber todos, sobre todo los fanáticos de Philadelphia, si Ben Simmons y Joel Embiid pueden emerger como estrellas confiables en el mundo NBA. Por ahora, Philadelphia es una brizna fresca que molesta poco. Con un par de ajustes de relevancia, pueden transformarse en tormenta. Y ahí si nos tendrán a todos llenando líneas rumbo a postemporada.

PHOENIX SUNS
Chris Paul, Devin Booker, Deandre Ayton y el salto de calidad obligado.

Ya en la pasada burbuja de Orlando, los Suns dieron un salto enorme de calidad, tuvieron un récord favorable de 8-0 y por milímetros no llegaron a la postemporada. Sin embargo, ese sprint fue una señal de la evolución grupal que empezó y continuará en la venidera temporada. Duele la salida de Ricky Rubio, pero emociona la llegada de Chris Paul. Después de lo realizado por CP3 en Oklahoma City Thunder como capataz de un coro de jóvenes entusiastas, ningún refuerzo parece más adecuado en la ciudad de los 365 días de sol al año. Phoenix necesita de Paul para que Devin Booker se convierta finalmente en una estrella elite de la NBA y para que el ex pick número uno de Draft, Deandre Ayton, dé el salto definitivo con un armador de experiencia único como catalizador de juego.

Phoenix, con Monty Williams al frente como mentor desde el banco de suplentes, va camino a su gran desafío: dejar de ser expectativa para emerger en realidad. Tienen todo para ser una piedra en el zapato de los más poderosos. El básquetbol que le gusta a la gente cobra valor entre los cactus. Y el paso de oruga a mariposa está, sin dudas, a pocos meses de concretarse.

UTAH JAZZ
El equipo de Donovan Mitchell sumó a Derrick Favors e intentará seguir en su ruta ascendente.

Tratemos de olvidar, al menos por un rato, el papelón de Rudy Gobert tocando todos los micrófonos de la sala de prensa antes de convertirse en el primer caso de COVID-19 en la NBA. Enfoquemos mejor en la burbuja de Orlando y en el inolvidable cruce entre Donovan Mitchell, estrella en ascenso, con Jamal Murray. Fue durante el duelo entre Jazz y Nuggets que catapultó a Denver, por centímetros, en el séptimo juego de una serie inolvidable, a las Semifinales de Conferencia Oeste con Los Angeles Clippers.

Utah tiene una misión en la temporada que se avecina: no caer de manera tan estrepitosa cuando Gobert pisa el banco de suplentes. Para intentar cumplir esto, recuperaron a un viejo conocido de la casa: Derrick Favors, una garantía en estas tierras en la pintura. También volverá a la alineación el tirador Bojan Bogdanovic, fuera de la burbuja pasada por una lesión de cadera.

Con Mitchell en plano protagonista y Mike Conley como soporte en el perímetro, el Jazz apunta ahora a algo más que una posición en postemporada. En un salvaje Oeste competitivo y feroz, no la tendrá nada fácil. Pero será muy divertido ver el trabajo juego a juego para alcanzar el ticket hacia nuevas metas más ambiciosas.