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A un siglo del juego más largo en innings en historia de Grandes Ligas

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Un día como hoy, un grande se despedía del diamante (1:31)

Tras 2,130 partidos consecutivos, Lou Gehrig se retirada de las Grandes Ligas. (1:31)

Hoy en día el béisbol busca que los partidos duren el menor tiempo posible y el menor número de innings que se pueda, por lo que quizá ya no veamos un “2x1” en un mismo encuentro, es decir, que duren más de 18 entradas o bien, que finalicen al menos con 23 episodios jugados…

En la historia de las Grandes Ligas, ocho partidos han terminado jugando al menos 23 episodios, y un día 1 de mayo se jugó el más largo en entradas y que sigue como el récord a quebrar y que quizá en unos años se vuelva irrompible si MLB aplica regla de iniciar extrainnings con corredor sembrado en segunda base para acortar los innings y el tiempo de juego.

Solo dos estadios repitieron partidos de al menos 23 entradas, un manager estuvo al frente del mismo equipo en dos, un equipo estuvo en tres --sufrió la derrota en todos-- y solo una vez se repitió el mismo enfrentamiento entre los mismos equipos.

La temporada de 1984, fue la última en que se vio un partido de al menos 23 episodios --25, para ser exactos. Hoy en día, los seis estadios donde si vivieron estos encuentros ya no existen, a excepción de uno que sigue en pie, pero sin juegos de Grandes Ligas.

¿Cuáles son los partidos que más entradas han registrado en la historia con un mínimo de 23 entradas? Aquí la lista

26 ENTRADAS: 1 DE MAYO DE 1920, BROOKLYN ROBINS 1, BOSTON BRAVES 1

En un Siglo nunca se ha vuelto a ver un partido así --y jamás se repetirá algo parecido o cercano. El estadio Brave Field de Boston tuvo una asistencia de 4,500 personas para ver un partido que se extendió a 26 entradas y que hasta la fecha es el más largo en innings jugados en la historia de MLB.

A diferencia del béisbol de hoy, el encuentro también fue histórico porque cada equipo usó solo 11 peloteros, es decir cada uno hizo dos cambios y lo más sorprendente es que no fueron los pitchers, ya que ambos abridores lanzaron todo el partido enfrentando cada uno al menos a 90 bateadores.

Leon Cadore abrió por los Robins aislando 15 imparables con una carrera limpia, cinco pasaportes y siete ponches, con un total de 96 bateadores enfrentados y colgando 20 ceros consecutivos desde la séptima entrada. Joe Oeschger, de Braves, admitió nueve hits con una carrera limpia, cuatro pasaportes, siete “chocolates” y 90 bateadores enfrentados colgando ceros en sus últimas 21 entradas.

Otro dato sorprendente del juego, es que tuvo una duración de 3:50 horas. Sólo los receptores titulares de cada equipo, un bateador emergente y un jardinero salieron del juego, que acabó al ser detenido por el umpire Barry McCormick debido a la oscuridad --en 2008, Colorado Rockies y San Diego Padres celebraron el partido más largo en entradas (22) que se ha visto desde 1994, que duró 6:16 horas y cada equipo usó a 21 jugadores, incluyendo ocho pitchers de Rockies y siete de Padres a los que les cantó las bolas y los strikes el umpire mexicano Alfonso Márquez.

25 ENTRADAS: 11 DE SEPTIEMBRE DE 1974, ST. LOUIS CARDINALS 4, NEW YORK METS 3

Por tercera vez en la historia, los New York Mets sostenían un partido de al menos 23 entradas al jugar 25 contra los St. Louis Cardinals. Y fiel a su costumbre, los Mets volvieron a perder en el Shea Stadium ante 13,460 aficionados en un cotejo que terminó a las 3:13 horas del siguiente día tras 7:04 horas de acción en el terreno.

En el encuentro participaron 50 peloteros. San Luis mandó a 26 jugadores al terreno, entre ellos siete lanzadores, mientras que los Mets utilizaron a 24, con seis pitchers. Cardenales usó a tres receptores y Mets a dos, por quienes Duffy Dyer estuvo detrás del plato 23 episodios.

El juego se fue a extrainnings cuando Ken Reitz disparó cuadrangular contra Jerry Koosman con uno en base y dos outs en la parte alta de la novena entrada. Y acabó cuando Bake McBride anotó desde la primera base en un mal revire del pitcher Hank Webb. El zurdo Claude Osteen realizó un relevo de 9.1 entradas por Cardinals.

25 ENTRADAS, 8-9 DE MAYO DE 1984: CHICAGO WHITE SOX 7, MILWAUKEE BREWERS 6

Es el único partido de más de 23 entradas que necesitó dos días para terminarlo, pues una regla de la Liga Americana de no iniciar una entrada más allá de las 1:00 a.m., detuvo el juego tras 17 entradas con la pizarra 3-3, para seguirlo al día siguiente en el Comiskey Park I.

El juego, que registró una asistencia de 14,754 fanáticos, se extendió ocho entradas más para llegar a 25 el 9 de mayo y así concluir 8:06 horas después, un récord en tiempo que todavía persiste en MLB. Chicago White Sox usó 24 jugadors y Milwaukee Brewers a 20.

El juego, que registró una asistencia de 14,754 fanáticos, se extendió ocho entradas más para llegar a 25 el 9 de mayo y así concluir 8:06 horas después, un récord en tiempo que todavía persiste en MLB. Chicago White Sox usó 24 jugadors y Milwaukee Brewers a 20.

En el fondo de la entrada 25, Chuck Porter llegaba tras lanzar siete entradas en 10 hits y tres carreras. Inició con ponche a Dave Stegman y enseguida Harold Baines terminó el partido con un cuadrangular a lo profundo del jardín central. Fisk estuvo como receptor las 25 entradas por los ganadores.

24 ENTRADAS: 1 DE SEPTIEMBRE DE 1906, PHILADELPHIA ATHLETICS 4, BOSTON AMERICANS 1

Este día se registraba hasta entonces el partido más largo en entradas en MLB y el pitcher novato Jack Coombs y el catcher Doc Powers hacían historia al formar batearía por 24 entradas, dirigidos por el emblemático Connie Mack.

Coombs lanzó juego completo aceptando 15 hits y una carrera, regalando par de bases y ponchando a 18, en un partido que duró 4:40 horas ante 18,084 aficionados en el Huntington Avenue Baseball Grounds.

Athletics solo hizo un cambio en la primera base, mientras que Americans realizó dos, sin remover al pitcher Joe Harris que también lanzó las 24 entradas para 16 hits y cuatro carreras, con dos pasaportes y 14 ponches.

El juego se empató 1-1 en la sexta y no cambió en la pizarra hasta que Athletics anotó tres veces en el episodio 24, combinando par de triples consecutivos.

24 ENTRADAS: 21 DE JULIO DE 1945, DETROIT TIGERS 1, PHILADELPHIA ATHLETICS 1

Con 82 años de edad en su temporada 45 como manager --de 53--, Connie Mack llevó a los Athletics a otro juego de 24 entradas, pero ahora contra los Detroit Tigers en el Shibe Park ante 4,536 aficionados. El partido duró 4:48 horas.

Después de que Detroit empató en la parte alta de la séptima entrada, el rosario de ceros empezó a aparecer en la pizarra hasta que Irv Hall dio rola a la intermedia ante Dizzy Trout para concluir el encuentro con el empate.

Cada equipo utilizó a 12 jugadores y a dos pitchers. Les Mueller (19.2) y Trout (4.1) lanzaron por Tigers y Russ Christopher (13) y Joe Berry (11) por Athletics. Ambos receptores se mantuvieron los 24 episodios, Bob Swift, por Detroit, y Buddy Rosar, por Philadelphia, por quienes el cubano Bobby Estalella bateó de 10-5.

24 ENTRADAS: 15 DE ABRIL DE 1968, HOUSTON ASTROS 1, NEW YORK METS 0

El duelo de ceros más largo en la historia de Grandes Ligas se registró en el Astrodome frente a 14,219 aficionados en un partido de 24 entradas que terminó cuando Astros anotó en el fondo de la última entrada tras 6:06 horas de juego.

Cada equipo dio 11 imparables, pero un error en el fondo de la entrada 24 hizo entrar la única carrera del partido. Los New York Mets usaron a 22 jugadores, para perder por tercera ocasión en un partido en que al menos juegan 23 episodios. Los Houston Astros utilizaron a 17.

Por los Mets inició Tom Seaver, quien lanzó 10 episodios en apenas dos hits, retirando a 25 bateadores en fila de la segunda a la décima entrada. Jerry Grote catcheó todo el juego por los Mets al igual que Hal King por los Astros, que salió por un emergente tras estar detrás del plato en la parte alta de la entrada 24.

23 ENTRADAS: 27 DE JUNIO DE 1939, BROOKLYN DODGERS 2, BOSTON BEES 2

En el mismo escenario del Braves Field, pero 19 años después, Brooklyn --ya como Dodgers no Robins-- y Boston --como Bees en vez de Braves--, se vuelven a encontrar y juegan 23 episodios --la anterior fueron 26-- en 5:15 horas ante 2,457 personas. Lo único que se mantuvo fue un empate, pero ahora 2-2.

Esta vez usaron a más jugadores, pues Brooklyn tuvo en el campo a 19 y Boston a 16, con la misma cantidad de lanzadores cada uno, cuatro. Whit Wyatt lanzó por Dodgers 16 entradas y Lou Fette apenas 9 por Bees.

En las últimas 15 entradas, ninguno de los dos equipos pudo anotar, después de que Dodgers igualara la pizarra 2-2 en la parte alta de la octava. Al López estuvo todo el juego detrás del plato por los Bees.

23 ENTRADAS: 31 DE MAYO DE 1964, SAN FRANCISCO GIANTS 8, NEW YORK METS 6

El Shea Stadium de nuevo tiene otro partido de un mínimo de 23 entradas y los Mets vuelven a perder, ahora ante los San Francisco Giants. El encuetro duró 7:23 horas y tuvo una asistencia de 57,037 aficionados.

En relevo, Gaylord Perry lanzó más entradas que los dos abridores, al permanecer en la loma 10 entradas por los Giants, para llevarse la victoria –Bobby Bolin lanzó 6.2 por San Francisco y Bill Wakefield 2 por New York.

Los Giants mandaron al terreno a 20 jugadores, mientras que los Mets usaron a 21 y ambos utilizaron a seis pitchers. Tom Haller estuvo de receptor por los californianos los 23 innings, al igual que Chris Cannizzaro por los neoyorkinos.

Tras sacar los primeros dos outs en el inning 23, el derrotado Galen Cisco, aceptó triple a Jim Davenport, dio base intencional a Cap Peterson, toleró doble remolcador a Del Crandall y sencillo productor al dominicano Jesús Alou.