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Cien historias rumbo a Qatar 2022: Las canteras que buscarán concretar sus proyectos en el Mundial

En Qatar 2022, varios proyectos pondrán a prueba su trabajo ESPN.com

‘Crack’, ‘joya’, ‘diamante en bruto’, ‘distinto’, ‘promesa’. Palabras que suelen ser adjudicadas a un gran número de futbolistas juveniles que han ido apareciendo en el verde césped de juego en los últimos años. Con la hiperinflación existente en el mercado de pases actual, la importancia de las canteras a nivel internacional y el scouting fue tomando mayor relevancia en el mundo del fútbol. Esos proyectos con canteranos comenzaron a dar sus frutos. En Qatar 2022, varios proyectos pondrán a prueba su trabajo, la formación juvenil iniciada hace años podría ser un aporte clave para las Selecciones que lucharán por el el trofeo más hermoso del mundo.

ASPIRE, LA DUEÑA DE CASA
El anfitrión del Mundial cuenta con su propio proyecto nacional de jóvenes deportistas. Nacida en 2004 con el objetivo de lograr que Qatar, un país con aproximadamente 6.000 licencias profesionales, compita de manera digna en eventos internacionales, la academia Aspire inició su trabajo en Doha y mantiene una línea de acción que acumula unos 18 años. El complejo cuenta con seis canchas al aire libre, un estadio cubierto, pista de atletismo, pileta olímpica, gimnasio e incluso una cancha de Squash.

Su impacto ha sido clave para los primeros logros de la selección árabe: la obtención de la Copa de Asia, una medalla de bronce en la Copa de Arabia, participar de dos Mundiales Sub-20 y el haber ganado un Mundial Sub-19. Además, Aspire se centra en otro objetivo, la identificación del país con el equipo que representa a la nación. “Que fuesen gente que conocen del barrio, de haberlos vistos desde pequeños. Eso te lo da el chico de ahí. Hemos dado un paso gigante en eso, aún queda algún jugador importante que no ha vivido en Doha, pero la mayoría es de ese perfil. Eso ha hecho que la unión con la afición sea recíproca, generando ese sentido de pertenencia”, revelaba Iván Bravo, director general de la academia.

Aspire trata de detectar talentos de otros países en edad temprana, entre 13 y 18 años, y los forman de manera íntegra en su academia. Según relatan en su propia página web, el objetivo primordial de la academia es que los futbolistas sean entrenados por estrategas internacionales, que sean expuestos a enfrentamientos con equipos de otras escuelas y de esta manera comprender diferentes estilos de juego. Alientan a sus juveniles a que sean valientes, creativos y que "piensen fuera de la común" a la hora de tomar decisiones.

Trabajando en conjunto con el análisis de data, rendimiento obtenido por GPS e información de plataformas externas, los entrenadores de Aspire pueden medir las actuaciones de los jóvenes en tiempo real para iniciar los trabajos de corrección, asimilación de nuevas enseñanzas y así preparar de mejor manera los compromisos que deben afrontar. Concebida como ‘la NASA del fútbol’ en palabras de Xavi Hernández, quien colaboró con la academia antes de partir a Barcelona, Aspire se concentra en mejorar el rendimiento de los jugadores que representarán a Qatar en el Mundial. También, han logrado expandir la influencia de la academia a lo largo del mundo generando alianzas con equipos, ligas y otras entidades deportivas de renombre.

LA CANTERA ECUATORIANA
Independiente del Valle, actual campeón ecuatoriano de la Copa Sudamericana, ha dado la talla a nivel internacional durante los últimos años.
Desde su ascenso a Primera División en 2010, no ha hecho más que superarse. En 2016 tuvo una icónica participación en Copa Libertadores, donde eliminó a Boca y River ganándose el apodo de ‘Matagigantes’, aunque cayó en la final ante Atlético Nacional. Luego salió campeón de Copa Sudamericana 2019 ante Colón y en este 2022, derrotando nada más ni nada menos que Sao Paulo, en Córdoba.

Los Rayados mantienen un proyecto deportivo que acumula años de trabajo y que ha comenzado a dar frutos no solo para el club sino, también, para los propios futbolistas quienes en algunos casos lograron emigrar hacia ligas importantes del fútbol internacional. Los nombres de Moisés Caicedo, Pervis Estupiñán o Ángelo Preciado son algunos de los más destacados. Un dato más, en el último año han transferido a seis jugadores de entre 18 y 20 años.

El director deportivo del club, Roberto Arroyo, detalló cómo se lleva adelante el trabajo de scouting en Independiente: “Se buscan niños con características específicas para cada posición. Por ejemplo, se busca un típico biotipo veloz para los atacantes por afuera, jugadores pensantes y con control de balón para jugar por el centro y poder explotar esas características con el paso del tiempo y de las enseñanzas que tendrán dentro del club".

En Independiente, un 35% del presupuesto general va destinado a la formación de juveniles. Se lleva adelante una captación de niños entre los siete y ocho años para que a los 11 realicen sus primeros viajes al centro de entrenamiento y se forme íntegramente por la institución. Justamente, su centro de entrenamiento ha significado una verdadera revolución para el fútbol ecuatoriano. No solo por las facilidades que otorga a sus juveniles a la hora de entrenar, sino también por su objetivo de educar, priorizando un desarrollo emocional y social. Los chicos cuentan con una escuela dentro de las instalaciones y, por política del club, aquel que adeude materias o tiene malas notas, no juega.

Los resultados no se reflejan solamente en la Primera División. En la Copa Libertadores Sub-20, Independiente ha sido protagonista en las ediciones pasadas. En los últimos tres años, alcanzó las finales, ganando una de ellas. Varios futbolistas de aquellos planteles llegaron al primer equipo y se consolidaron.

Los frutos del proyecto de Independiente benefician, en última instancia, a la selección de Ecuador. El aporte de esta escuela formativa al equipo de Gustavo Alfaro es indiscutible. No solo por los juveniles que directamente van del club al combinado nacional, como en el caso del arquero Moisés Ramírez, sino también por la incorporación de aquellos jugadores que se formaron en el Negriazul para luego dar el salto. Los ya mencionados Estupiñán, Preciado y Caicedo, Piero Hincapié, William Pacho, Carlos Gruezo, Gonzalo Plata (otra promesa destacada, de apenas 21 años), Michael Estrada o Alan Franco son algunos de los nombres que tienen su lugar dentro de la consideración del profesor Alfaro y que se formaron dentro de la institución de los Rayados.

LA MASÍA, 40 AÑOS FORMANDO CRACKS
Hablar de formación juvenil es, sin dudas, caer en la mención de uno de los centros para canteranos más grandes e importantes del mundo: La Masía. Construido hace más de cuatro décadas, la escuela de Barcelona se propone la formación del deportista no solo con la ambición de convertirlo en un gran competidor, sino también con la misión de nutrirlo desde el apartado social y profesional, acompañando a los jóvenes durante toda su formación e incluso apoyándolos en el momento que opten por colgar los botines.

Su historia, en realidad, tiene varios siglos. Comienza en 1702, cuando La Masía se usaba como taller para la confección de la maqueta y sala de trabajo de arquitectos y constructores, así como punto de partida de las visitas de otras personalidades y asociados a las obras de construcción. Tras la inauguración del Camp Nou en 1957, el centro cerró sus puertas hasta 1966, cuando la nueva sede fue inaugurada. Recién en 1979, tras las refacciones requeridas, La Masía comenzó a funcionar con su verdadero propósito: el de formar un fútbol base acorde a la historia del FC Barcelona.

En 2011 se llevó adelante su última transformación, ya que el reconocido centro que se ubicaba pegado al Camp Nou le dejó su lugar a ‘la nueva Masía’, mejor conocida como el Centro de Formación Oriol Tort en la Ciudad Deportiva de Sant Joan Despí. En La Masía se hace foco en una educación de tipo holística, desde una dimensión integral. El centro cuenta con personal educativo durante 24 horas los 365 días del año para acompañar a los niños que allí se forman en cada momento.

Los chavales de La Masía atraviesan un extenso ciclo de perfeccionamiento y enseñanza en el centro de entrenamiento. Allí, los valores que se buscan transmitir son claros e incluso hay un mural que los remarca: "Crear y no destruir, empatía y no egoísmo, hablar de oponente y no enemigo, de jugar un partido y no una guerra o batalla".

El joven no se prepara para salir a competir y nada más. Desde La Masía también se opta por preparar al futbolista para una situación que enfrentarán el resto de su vida: la charla con la prensa. Participan en diferentes talleres de comunicación, en los que aprenderá a hablar en público, a afrontar las conferencias de prensa y las zonas mixtas y a abordar las relaciones con los diferentes medios de comunicación.

Con un amplio recorrido en la formación juvenil, La Masía puede ser considerada como el primer paso en la adaptación al ‘ADN Barcelona’ que tanto se hace referencia. El cuidar el balón, estar siempre bien posicionado, jugar rápido, buscar el espacio, no desesperar y perseverar.

Desde las entrañas de La Masía muchos jugadores de nivel han saltado a la Primera División. Su aporte a las Selecciones mayores de España ha sido de vital importancia. Ocho de los 11 futbolistas del plantel de España que se coronó en Sudáfrica 2010 se formaron allí. Lionel Messi, astro del fútbol, fue otro de los que dio sus primeros pasos entre las paredes del edificio del FC Barcelona.

En la actualidad, futbolistas como Gavi, Pedri y Ansu Fati, por nombrar algunas jóvenes promesas formadas en La Masía, ya han aterrizado en la Selección de Luis Enrique y seguramente serán piezas fundamentales en el armado del once inicial que irá en busca de la Copa en Qatar.

CLAIREFONTAINE, EL CORAZÓN DEL FÚTBOL FRANCÉS
El ‘Institut National du Football de Clairefontaine’ es principal protagonista del fútbol en Francia desde hace casi 30 años.
Su creación ocurrió en 1988 de la mano de Fernand Sastre y Stefan Kovacas. Desde ese momento cúlmine, Clairefontaine ha sido la casa de la Selección francesa y fue vital en la consecución de los dos títulos del mundo que ostentan los galos.

Antes de su formación, el único logro que tenía Francia era la Eurocopa de 1984 con Platini a la cabeza, un crack de época. Luego, los malos resultados volvieron a ser un factor común dentro del fútbol francés, que vio en la creación de Clairefontaine un faro de esperanza para planificar y cosechar los frutos de lo trabajado.

El centro está ubicado en el departamento de Yvelines, el mismo del Palacio de Versalles. Recibe a juveniles oriundos de la región parisina con edades de entre 13 y 15 años, y selecciona a 23 futbolistas cada año. Si bien entrenan los cinco días de la semana, los jóvenes también tienen la obligación de estudiar. La FFF se hace cargo de su educación y en el plano futbolístico va puliendo a las futuras joyas.

El programa de la academia se basa en la perfección técnica individual. Mejorar las habilidades con el pie hábil o tomar decisiones tácticas correctamente son algunos de los apartados donde se hace foco. La filosofía de los equipos de la institución es jugar 4-3-3, aunque se aclara que la intención es centrarse individualmente en cada jugador para que pueda amoldarse a lo que requiera su entrenador.

Quizás el éxito de este plan pueda verse reflejado en la actuación de dos cracks salidos de las entrañas de Clairefontaine: Thierry Henry y Kylian Mbappé. Casi como por obra del destino, las actuaciones estelares de ambos futbolistas ocurrieron con una diferencia de 20 años. En 1998, Tití se despachó con un desempeño descomunal en el Mundial que se jugó en Francia y que quedó en casa. El entonces killer del Arsenal fue goleador de aquella edición mundialista convirtiéndose en pieza clave de un equipo que tenía a otro crack: Zinedine Zidane.

Kylian impactó en el mundo del fútbol de manera inmediata. Su nivel en Mónaco llamó la atención rápidamente, al igual que su increíble velocidad. Fue imparable en Rusia 2018 y terminó aquella edición con cuatro anotaciones, dos de ellas ante Argentina en octavos de final y otra en la final ante Croacia. Hoy es uno de los mejores jugadores del mundo y disfruta de su fútbol en el PSG de las estrellas, donde comparte delantera junto a Messi y Neymar.

Clairefontaine también ha formado grandes estrellas del fútbol francés como Gallas, Varane, Blaise Matuidi, Pogba, Kante, Giroud, Abou Diaby, Louis Saha, Hatem Ben Arfa y el Puma Anelka, por nombrar otros futbolistas ilustres y campeones del mundo. Tras la irrupción de Clairefontaine en el fútbol de Francia, los Galos obtuvieron dos Mundiales, la Euro en el 2000, la Copa Confederaciones en 2001 y 2003, el Mundial sub 17 en 2001, el Mundial sub 20 en 2013 y la flamante UEFA Nations League en 2021. Además de cuatro títulos europeos sub-19 y dos sub-17. ¿Repetirán el título en 2022?

SAINT GEORGE´S PARK, LABORATORIO DEL SUEÑO INGLÉS
Luego de la obtención del Mundial de 1966 ante Alemania con el recordado gol fantasma, el nivel de Inglaterra a nivel internacional ha dejado mucho que desear.
Los Leones están intentando volver a las bases, demostrar que son ‘los inventores del juego’ y dar la talla en Qatar. Ya avisaron en Rusia, donde alcanzaron las semifinales. En 2021, estuvieron en la final de la Eurocopa aunque vieron escapar el sueño de entre sus manos ante Italia, por penales. Estos dos ejemplos, sin embargo, no dan un panorama completo de lo que ha sido la Selección inglesa en los últimos años. En el Mundial 2010 se despidió goleado por Alemania en octavos y en 2014 dio un adiós prematuro en fase de grupos, algo que sorprendió al mundo del fútbol.

Al hablar de la Inglaterra actual, una palabra surge de las bocas de los hinchas y medios: ‘proceso’. Corría el año 2012 y la FA tomaba una decisión contundente: la creación de Saint George’s Park. Un complejo que cuenta con 14 canchas al aire libre, incluyendo una réplica exacta del césped que se utiliza en Wembley, habitaciones de recuperación, canchas de futsal y equipado con accesorios de clase mundial para los equipos nacionales. ¿El objetivo principal? Recuperar el ‘ADN Inglaterra’.

Ese concepto dio inicio en 2014 junto a la eliminación de Inglaterra en fase de grupos del Mundial y que se manejó bajo cinco lineamientos: identidad para que los jugadores tengan pasión al jugar por Inglaterra, estilo definido en todos los equipos nacionales, futuro futbolístico en los prospectos, métodos de entrenamiento con una filosofía unificada y servicios de apoyo para los jugadores en psicología, análisis médico y ciencias del deporte.

El proyecto busca alinear todas las categorías menores de Inglaterra. Que los entrenadores conversen, vean y analicen en conjunto el trabajo de sus equipos. “Lo único que tiene que cambiar entre categorías es la talla de la camiseta", afirmaba el director de la FA. El fútbol base comenzó a dar resultados. En este 2022, Inglaterra se coronó en el Europeo Sub-19 ante Israel, trofeo que había logrado ya en 2017. En ese año, los Three Lions' también lograron el Mundial Sub-20 y el Mundial Sub-17, este último con figuras del fútbol actual como Phil Foden y Jadon Sancho.

Hace 9 años, el por aquel entonces presidente de la FA, Greg Dyke, daba un indicio de lo que buscaban con este proyecto: "Nuestros objetivos son llegar a las semifinales de la Euro 2020 y ganar el Mundial 2022". El primero se superó con aquella final ante Italia. Con Qatar a la vuelta de la esquina, aquella predición de Dyke puede llegar a cumplirse para ponerle la frutilla del postre a la recuperación del ‘ADN Inglaterra’.