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Linieros defensivos de Clemson esperan escribir historia de draft

Austin Bryant, Clelin Ferrell y Christian Wilkins arribaron a Death Valley juntos en el 2015. Getty Images

CLEMSON -- El vínculo comenzó con un allanamiento.

Era junio del 2015. Medianoche. Los linieros defensivos de primer año Clelin Ferrell, Christian Wilkins, Austin Bryant y Albert Huggins irrumpieron al Clemson Memorial Stadium, como se sabe que suelen hacer los jugadores.

Con libros de jugadas en manos, comenzaron a ejecutar ejercicios. Hubo algunos gritos aislados, resonando en las gradas vacías del estadio también conocido como Death Valley.

"Ahí es cuando me percaté de que teníamos la oportunidad de ser especiales", señaló Bryant.

Hace dos semanas, ese cuarteto --junto con Dexter Lawrence, quien se unió al grupo en el 2016-- estaba en el campo de prácticas techado de Clemson, portando cintas para la cabeza de los Power Rangers. Fue un recordatorio de la primera vez que los cinco se vistieron como sus súper héroes favoritos para Halloween, y pasearon por el campus.

También fue un recordatorio de lo especial que se ha hecho este grupo, de por qué representativos de los 32 equipos de la NFL convergieron en este pequeño pueblo en la esquina más alejada de South Carolina para el pro day de Clemson. Los ex compañeros deseaban que el mundo del fútbol americano atestiguara su lazo y demostrar por qué la expectativa de cara al draft es justificada.

"Nuestro lema era que podíamos ser una de las mejores clases de draft que han pasado por Clemson", dijo Wilkins. "Sabíamos que teníamos la oportunidad de hacer algo especial, algo grandioso, algo que nunca se ha hecho antes".

Ferrell, Wilkins, Lawrence y Bryant tienen la oportunidad de ser elegidos en la primera ronda, lo que escribiría historia de draft, aunque las posibilidades de Bryant para el primer día no son las mejores. North Carolina State impuso récord con tres linieros defensivos --Mario Williams, Manny Lawson y John McCargo-- seleccionados en la primera ronda del 2006. Lawson terminó jugando como linebacker en la NFL.

Ferrell, Wilkins y Bryant pudieron haber dado el salto a la NFL hace un año, pero decidieron regresar a la escuela para conseguir un segundo campeonato nacional en tres años.

Misión exitosa. Los Tigers se fueron con marca de 15-0, desmantelando a Alabama por 44-16 en el juego por el título.

Ahora la mira está puesta en el draft para cumplir su meta.

"Queremos ser los mejores de todos los tiempos", dijo Lawrence. "En colegial, trabajamos en eso todos los días. Sentimos que nadie nos puede quitar eso".

¿Derecho a presumir?

Wilkins estaba explicando las potenciales apuestas paralelas respecto a cuál liniero de Clemson sería elegido primero cuando se le ocurrió algo de miedo... al menos para él.

"Por mi vida, solo espero que Clelin no se vaya antes que yo", dijo Wilkins. "Seré el humano más molesto del planeta... Si el resto es elegido antes que yo, sigo adelante. Solamente no quiero lidiar con Cle. Espero irme un turno antes que Cle para restregárselo en la cara. Sé que me irá mal si se va antes que yo".

A Ferrell no le sorprendió nada de eso.

"Porque siempre me trata de superar", expresó. "No me podría importar menos dónde sea elegido. Al final del día, simplemente estaré feliz de escuchar mi nombre ser llamado".

Ferrell pausó, luego añadió: "Si soy elegido antes que él, podría hacerle una llamada".

Ferrell es proyectado para ser el primero reclutado. Aparece en el turno N° 16 tanto en la simulación de Mel Kiper como la de Todd McShay, proyectado para irse a los Carolina Panthers, quienes desesperadamente necesitan a alguien que presione a los quarterbacks desde el exterior.

Sus 21 capturas en las últimas dos temporadas, incluyendo 11.5 en el último año, son difíciles de ignorar. En 6 pies con 4 pulgadas y 264 libras, su habilidad para jugar como ala en un esquema 3-4 o como tackle in a 4-3 es un agregado, particularmente para un equipo como Carolina, que planea utilizar ambas en el 2019.

Proyecciones muestran que Lawrence, de 6 pies con 4 pulgadas y 342 libras, probablemente sea el segundo liniero de Clemson elegido. También puede alinear en un esquema 4-3 o 3-4. No fue conocido por ser grandioso para presionar a los pasadores --acumuló 10 capturas en tres campañas colegiales-- pero consistentemente comandó dobles bloqueos, permitiendo a otros llegar a los pasadores.

Wilkins, de 6 pies con 3 pulgadas y 315 libras, mostró que puede crear caos en contra de los quarterbacks, con 16 capturas y 40.5 tacleadas para pérdida en cuatro campañas. También es suficientemente atlético para jugar posiciones múltiples, incluyendo fullback, donde atrapó un pase de touchdown y corrió para dos anotaciones más.

Bryant, de 6 pies con 4 pulgadas y 271 libras, es el comodín que puede armar el póquer en la primera ronda para los linieros titulares. No fue capaz de participar en los ejercicios durante el Combinado ni el pro day, luego de someterse a una cirugía para reparar un músculo pectoral, una lesión que le molestó durante buena parte de la campaña pasada. Posee la habilidad de jugar como ala en un sistema 4-3 o linebacker externo en una 3-4, y demostró consistencia, con 8.5 capturas en cada una de sus últimas dos campañas.

La mayoría de simulaciones de draft tienen a Bryant como selección de ronda posterior.

Huggins, de 6 pies con 3 pulgadas y 305 libras, es probablemente un recluta de segundo o tercer día. Queda a la sombra de los titulares, aunque lució sólido cuando reemplazó a Lawrence durante las dos victorias de playoffs luego de que el tackle All-America fuera suspendido por arrojar positivo por la sustancia ostarina.

Con Ferrell, Lawrence y Wilkins como casi seguros reclutas de primera vuelta, el trío escribirá historia para Clemson. Los Tigers nunca han tenido a más de dos jugadores seleccionados en la primera ronda. Pueden duplicar ese número en el 2019 con el esquinero Trayvon Mullen, proyectado para irse en primera o segundo vuelta.

Clemson consiguió una marca de la escuela con 11 jugadores invitados al Combinado de la NFL. Si todos son elegidos, eso rompería la marca de 10 reclutas, impuesta en 1983, dos años después de que el coach Danny Ford liderara a los Tigers a su primer título nacional.

El actual head coach de Clemson, Dabo Swinney, tuvo a nueve reclutas en el 2016, así que este grupo, como lo predijo Bryant es especial.

"Estos chicos, ellos saben quiénes somos", explicó Swinney, refiriéndose a los gerentes generales, coaches y visores en el pro day. "Siempre les digo que, si está parejo, tomen al chico de Clemson. Él los hará mejores. Y se quedará con el equipo".

Flexibilidad posicional

Clemson posee un fuerte pedigrí de NFL respecto a linieros defensivos, resaltando recientemente Shaq Lawson de los Buffalo Bills (2015) y Vic Beasley de los Atlanta Falcons (2014), quienes fueron elegidos en la primera ronda.

Los equipos de Ford tuvieron a jugadores como Jim Stuckey (primera ronda, 1979), Jeff Bryant (primera ronda, 1981), William "Refrigerator" Perry (primera ronda, 1984) y su hermano Michael Dean Perry (segunda ronda, 1987).

El grupo actual se enorgullece de ese pedigrí y cómo los linieros de Clemson son entrenados para tener flexibilidad posicional.

"No existe un equipo donde no me puedas encontrar un lugar en la defensiva", declaró Ferrell, quien jugó como liniero defensivo y linebacker para los Tigers.

Cada uno cree que aporta algo especial al vestidor en términos de liderazgo, incluyendo Lawrence. Sus bonos de draft no parecen verse demasiado afectados por su suspensión.

"Ustedes saben, siento que cuando sucedió, fue para ayudarme a mostrar mi carácter, mostrar quién soy de verdad, mostrar mis emociones, por el modo en que manejé cosas como esa adversidad", explicó Lawrence.

Wilkins dijo que el equipo que lo reclute recibirá el "paquete completo".

"Soy el tipo de persona que quieres que sea el monstruo sobre el campo, pero me pides que cuide de tis hijos o tus nietos", externó. "Ese tipo de chico que puede mejorar a tu organización, sin importar lo que sea".

Su camaradería también ayuda a los bonos de draft.

"Es lo que Dabo ha estado predicando desde que obtuvo el trabajo", dijo Woody McCorvey, director atlético asociado para administración de fútbol americano en Clemson. "Te muestra que disfrutan estar unos con otros y no son egoístas. Realmente están impulsados hacia sus metas y enfocados en poder ganar otro título nacional.

"Solamente podemos hacer hasta cierto punto como directivos y coaches, pero cuando ese tipo de jugadores muestra que están dispuestos a cederlo y sacrificarse por el equipo, eso es importante. Todas estas personas de NFL siempre hablan del vestidor, así que sabes que es importante para ellos".

La historia que esperan establecer los linieros defensivos de Clemson en la noche del draft en realidad quedó establecida desde antes de que arribaran. Jugadores veteranos los tomaron bajo su ala, del mismo modo que han hecho ellos con otros chicos después.

Hubo peleas típicas a lo largo del camino, así como miembros de la misma familia. Sobre el campo, no obstante, la hermandad fortaleció a todos.

"Todo nos ha ayudado a crecer para ser la clase de personas que somos ahora", recalcó Ferrell. "Mucha gente piensa grandes cosas de nosotros como grupo, y eso nos dice que se trata de una relación que sentimos ayudó a moldear el carácter de cada uno.

"No puedo esperar para ver qué nos depara el futuro".