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Exploramos escenarios para que Russell Wilson llegue a Bears, Cowboys, Raiders y Saints

¿Qué tienen en común los Chicago Bears, Dallas Cowboys, Las Vegas Raiders y New Orleans Saints?

Bueno, fuera de que aparecen en la lista de cuatro equipos a los que Russell Wilson estaría dispuesto a ser canjeado, de acuerdo a lo que informó su agente Mark Rodgers a los Seattle Seahawks, según información de Adam Schefter de ESPN, parece que muy poco.

El quarterback de los Seahawks busca presionar a la gerencia de su equipo a que le brinde una mayor voz en las decisiones del club. Un artículo publicado este jueves por The Athletic, antes del reporte de Schefter, narra que Wilson se levantó y salió de una reunión durante la temporada, cuando los coaches del equipo desestimaron sus sugerencias.

La relación entre Wilson y los Seahawks no pasa por su mejor momento, y esta lista de cuatro equipo --junto con el descargo de responsabilidad que la acompaña, no olvidar-- es prueba de ello. Según Rodgers, y aquí está la clave de todo, Wilson no quiere salir de Seattle. Si sucede, entonces solo consideraría esos cuatro equipos. Lo que Wilson está haciendo, básicamente, es presionar al club responsabilizándolo, a priori, de una potencial futuro. Porque, de nuevo, Wilson no se quiere ir, afirma su representante. Además, Wilson es uno de los contados jugadores en la liga con una cláusula de no canje en su contrato, significando que cualquier traspaso necesitaría que el quarterback apruebe renunciando a dicha cláusula.

Eso nos lleva a la lista de cuatro posibles destinos, dos equipos de playoffs y otros dos que no se metieron a postemporada el año pasado.

Echemos un vistazo a la situación de cada equipo, a la luz de un improbable --pero no imposible-- canje por Wilson:

Chicago Bears

Sin duda, sería a primera vista el punto de aterrizaje ideal, si es que Wilson llegara a salir de Seattle. Los Bears están urgidos de un quarterback: estuvieron involucrados en la puja por Carson Wentz, y Mitchell Trubisky está por convertirse en agente libre. A diferencia de Wentz, sin embargo, Wilson sí querría ir a Chicago. ¿Por qué?

Chicago ofrece una defensiva de primera línea, y eso es un buen primer paso. Además, posee un head coach de extracción ofensiva en Matt Nagy, que proviene del árbol de Andy Reid, algo que Wilson nunca ha tenido como profesional.

Sin embargo, surgen dos problemas: El primero, es dónde acomodar a Wilson bajo el tope salarial. De acuerdo a OverTheCap.com, los Bears están aproximadamente 2.5 millones de dólares por arriba del tope proyectado de 180.5 millones para el 2021, y no tienen todavía a 51 jugadores en plantilla activa. A eso, hay que sumarle que faltan aún los reclutas de la clase de draft, además de cualquier fichaje que deseen hacer en la agencia libre, incluyendo a sus propios jugadores, como los receptores abiertos Allen Robinson II y Cordarrelle Patterson, o los linieros ofensivos Germaine Ifedi o Jason Spriggs.

Wilson arribaría con un salario para el 2021 de 19 millones de dólares. Hay modo de encontrar ese espacio en Chicago, maniobrando con los acuerdos de Khalil Mack y Jimmy Graham, para empezar, pero no es una situación ideal seguir mandando cargos presentes al futuro.

Después, hay que preguntarse cuánto podría ofrecer Chicago por el jugador. Después de todo, los Bears llevan dos años sin elegir en primera ronda --por el canje por Mack--, y este año tienen el turno N° 20 de la primera ronda, una selección que por sí sola es insuficiente. Los Detroit Lions recibieron de Los Angeles Rams dos selecciones de primera ronda, una de tercera, y un quarterback titular de NFL, Jared Goff. Wilson es un año menor que Matthew Stafford, pero también un pasador con mayores logros, incluyendo un anillo de Super Bowl en dos apariciones. ¿Estarían los Bears dispuestos a partir con múltiples selecciones de primera ronda, de nuevo, y seguir renunciando a la posibilidad de sumar talento a costo reducido en el draft por Wilson?

Quizás, el único modo en que funcione, es incluir al propio Mack en la negociación, porque cubre un área de necesidad absoluta para Seattle, y con todo y eso, el costo en selecciones de draft sería elevado.

Finalmente, hay que cuestionarnos si la línea ofensiva de los Bears es realmente mucho mejor que la de Seattle, para empezar, y si las armas a disposición de Wilson en Chicago son más de lo que tiene con los Seahawks.

Lo que no hay duda es que, instantáneamente, Wilson se convertiría en el mejor quarterback en la historia de la franquicia desde Sid Luckman, y eso llama mucho la atención.


Dallas Cowboys

Esto se sentiría en Dallas como alta traición. Después de todo, Jerry Jones ha mantenido por --ya un par de años-- que es prioridad del equipo alcanzar un acuerdo a largo plazo con Dak Prescott, uno que se le va encareciendo cada vez más al propietario de los Cowboys, quien admitió que no imagina cómo alguien podría tener mejor postura en la mesa de negociaciones que su quarterback.

Claro, pasar de Wilson a Prescott es una mejoría, sin duda, como es el caso de los cuatro equipos en la lista y casi todo el resto de los equipos de la liga, con excepción de un puñado. Pero, la situación ante el tope salarial de Dallas implicaría, también, la necesidad de reestructurar el acuerdo de Wilson eventualmente, si no este año, el que sigue, y ese precio será más elevado que lo que exige ahora Prescott.

Los Cowboys podrían acomodar en este instante a Wilson en su nómina sin problemas, pero significaría que no habría para gastar mucho en agencia libre para mejorar a una defensiva deplorable que terminó entre las peores de la liga. A lo largo de sus años con Seattle, Wilson ha contado la mayoría de las veces con la ayuda de una muy buena defensiva. Eso no ocurrirá en Dallas, al menos pronto.

Y el otro detalle, que no es menor: ¿cuál es el estado real de la línea ofensiva de Dallas? Tyron Smith lleva años sin lograr mantenerse sano, La'el Collins se perdió la totalidad de la temporada pasada, y Zack Martin también se perdió tiempo por lesiones en el 2020. Sin ellos, la línea de los Cowboys peleó con insistencia el mote de la peor de la NFL el año pasado. Si la protección en situaciones de pase es tan importante para Wilson, ¿es Dallas la mejor alternativa?

Para Prescott, tampoco sería el fin del mundo, sino en todo caso, podría verse muy beneficiado. Un jugador de sus condiciones a su edad, llegando al mercado abierto tendrá múltiples interesados, y eso podría ayudar a elevar su precio, a diferencia del último par de años en que se ha visto limitado a negociar únicamente con los Cowboys.

Una alternativa final sería que Dallas etiquetara a Prescott, y lo canjeara después, por Wilson. Pero si a Dallas le va a costar trabajo acomodar una segunda designación de franquicia consecutiva bajo su tope --algo que va a conseguir, tarde o temprano, si es necesario-- para Seattle será doblemente complicado por la situación de los Seahawks contra el límite máximo de nómina.

Wilson es un líder consumado, pero también lo es Prescott en el vestidor de Dallas, y el mensaje que estaría mandando Jones podría interpretarse en el sentido de que los Cowboys ya no cuidan de los suyos. ¿Vale la pena el riesgo?


Las Vegas Raiders

Este equipo, como Dallas, genera una primera impresión de mucha desconfianza, si miramos a la defensiva. Los Raiders, igual que los Cowboys, están entre las peores de la NFL. Además, como los Bears --si es que no logran retener a Robinson--, poseen un arsenal aéreo que deja toda clase de dudas.

Bajo ese par de perspectivas, resulta extraño que Wilson se quiera vincular con los Raiders. Por si fuera poco, la situación bajo el tope salarial actual de Las Vegas no es óptima, pasándose por más de 9 millones de dólares bajo el tope salarial estimado. Esto había motivado a algunos a creer que los Raiders buscarían traspasar al quarterback reserva Marcus Mariota, liberando algo de espacio. Si bien, eso es enteramente posible todavía, los Raiders también tendrían que hacer algo con Derek Carr, quien dudo que acepte quedarse como suplente de Wilson, y que posiblemente sea utilizado como ficha de cambio, tipo Goff, para tratar de reducir un poco el precio en selecciones de draft.

Lo que resulta interesante es que, apenas hace unos días, Paul Gutierrez de ESPN reportó que los Raiders ya están en discusiones contractuales para extender a Carr. De nuevo, un acuerdo nuevo con canje no sería imposible, pero sí improbable, por el modo en que usualmente se estructura el dinero garantizado, incluyendo los bonos por firmar, en la NFL.

Fuera de eso, los Raiders han sido, a partir del regreso de Jon Gruden como head coach y la subsecuente incorporación de Mike Mayock como gerente general, un equipo que buscó más sumar selecciones de draft a través de canjes que perderlas. Eso sí, la posibilidad --si es que es real-- de sumar a un talento como Wilson no ocurre a menudo, y claramente es un mejor pasador del que ya tienen.

Si algo llegara a ocurrir en este frente, sería más sencillo que sucediera antes de que los Raiders firmen un acuerdo nuevo con Carr, quien en todo caso, esperaría por un nuevo convenio en Seattle, como parte del traspaso potencial.


New Orleans Saints

Los Saints serían el único contendiente claro al título en la lista, pero también son el equipo con mayores problemas en contra del tope salarial en toda la liga. Actualmente, según OverTheCap.com, estarían casi 70 millones de dólares por encima del tope estimado para el año entrante, y con una lista de agentes libres propios que incluye al ala cerrada Jared Cook, al ala defensiva Trey Hendrickson y al safety Marcus Williams.

La especulación es que Drew Brees ayudará al equipo aceptando una reestructuración contractual final, antes de retirarse en los próximos meses, algo que servirá a los Saints para poder aplazar algunos cargos del dinero que ya han pagado al pasador. Después, la teoría era que New Orleans recontrataría a Jameis Winston, y lo pondría a competir abiertamente por el puesto titular con Taysom Hill, quien firmó una extensión el año pasado. Si hubiera modo de acomodar a Wilson en esta nómina, algo que luce muy complicado, este panorama cambiaría, con Winston dirigiéndose a la agencia libre, o firmando y Hill siendo incluido como parte del traspaso.

En términos de talento total, ninguno de los otros tres clubes --cuatro, si contamos a Seattle--, tiene lo que hay en New Orleans, quienes podrían mantener abierta su ventana de oportunidad al Super Bowl pasando de Brees a Wilson, un sueño.

De modo realista, los problemas de los Saints con respecto al tope salarial no se limitan al 2021. Además de los cargos de Brees que puedan enviar al 2022, habrá que ocuparse en 12 meses de la siguiente lista de agentes libres pendientes: Marshon Lattimore, Terron Armstead, Emmanuel Sanders, Ryan Ramczyk, principalmente, y también Malcom Brown y Marcus Davenport. Lattimore podría reestablecer el mercado para esquineros con su siguiente contrato, y retener a dos tackles como Armstead y Ramczyk el mismo año no es sencillo. Si New Orleans pierde mucho talento el año que viene en la agencia libre, esa ventana de campeonato podría cerrarse de tajo. Además, el propio Wilson esperaría una nueva extensión pronto, con su acuerdo actual siendo efectivo solo hasta la temporada del 2023, pero ya claramente por debajo del mercado para un quarterback de su calibre.

Por los números, este parecería el escenario menos plausible de todos.

Finalmente, no podemos olvidarnos de considerar las ramificaciones para Seattle --quien, hay que dejar en claro, ha informado a todos los interesados que han llamado preguntando por Wilson que no está disponible en canje-- si llegara a concretarse un traspaso.

Seattle Seahawks

Para empezar, los Seahawks estarían obligados a designar el canje como post 1° de junio. ¿Por qué? Muy sencillo. Si el canje aparece como realizado antes de esa fecha, Seattle se deberá tragar un impacto contra su tope salarial de este año un cargo por dinero muerto de Wilson de 39 millones de dólares. El récord de un cargo por dinero muerto por un jugador en un año lo impuso hace poco Goff, dejando a los Rams con un impacto superior a los 22 millones de dólares, solo para superado unos días más tarde por los 33 millones que se comerán los Philadelphia Eagles por Wentz. Esos ya son números estratosféricos en una temporada con tope salarial reducido. Los Seahawks, que actualmente tienen poco más de 4 millones de espacio, ¿se atreverían a soportar un impacto de 39 millones, que los colocaría, además, casi 4 millones de dólares sobre el tope actual? Poco probable. En cambio, si Seattle designa el movimiento como post 1° de junio, el impacto se reparte entre este año y el próximo, dejando cargos por dinero muerto de 13 millones este año y 26 el siguiente, además de liberar 19 millones de dólares contra el tope de este año. La diferencia es abismal.

No debemos olvidar que en Seattle está pendiente la extensión de contrato de Jamal Adams, que se espera imponga récord en la posición de safety.

Lo segundo que hay que considerar, es qué pediría Seattle de regreso. Asumo, que la recompensa tendría que empezar con dos selecciones de primera ronda, más un jugador, más otra selección alta. Si Seattle cree que puede librar este año con un jugador firmado en agencia libre --Geno Smith, el suplente de Wilson, acaba contrato-- como Winston o alguno otro, y encontrar a su pasador del futuro en el draft, podría considerarse un jugador defensivo, como Mack, en el pago. Seattle no tiene selección de primera ronda este año, usada para adquirir a Adams, así que una selección de primera ronda del 2021 tendría que ser parte irrefutable del negocio. En el caso de Chicago, ellos poseen la N° 20, no un turno altísimo.

Si este equipo no pudo ganar recientemente con Wilson, ¿lo hará con un quarterback recogido en agencia libre?

Si los Seahawks esperan un quarterback como parte canje, al estilo Goff, Carr es la mejor solución al momento. En ese caso, los Raiders podrían ofrecer a su quarterback, más la selección N° 17 de este año, más la selección de primera ronda del año entrante, más algo más porque, de nuevo, Wilson es más que Stafford, si partimos de aquel intercambio. Bajo este escenario, Seattle recuperaría una selección de primera ronda, y no tendría gran prisa en encontrar una alternativa futura en la posición de quarterback con Carr en los controles. Esta opción solo sería superada si los Cowboys consiguen etiquetar a Prescott para canjearlo después, pero como ya vimos, la situación bajo el tope de Seattle es peor que la de Dallas.

En resumen, lo más probable es que Wilson se quede en Seattle, el equipo donde él prefiere estar, de acuerdo a las palabras mismas de su representante. La lista parece ser más un intento por ganar poder en la organización, y no está mal. Wilson no solamente es el jugador más importante de los Seahawks, y el rostro de la franquicia, sino también el empleado más importante de la organización. Es difícil ver a los Seahawks mejorando al corto plazo si se desprenden de Wilson.

Para los cuatro equipos listados por Wilson, soñar no cuesta nada. Para los cuatro, sería un paso al frente --o varios-- en la carrera por la relevancia de postemporada, pero las situaciones específicas de cada club, incluyendo Seattle, dificultan una movida. No podemos descartar nada. Después de todo, pocos imaginaron a Tom Brady con los Tampa Bay Buccaneers cuando acabó la temporada del 2019, incluyendo al propio Bruce Arians. Sin embargo, no es lo mismo un agente libre que un jugador bajo contrato, y sobre todo, con un contrato como el de Wilson. En cualquier caso, será interesante ver si alguno de los cuatro equipos mencionados realiza alguna movida en los siguientes días que sugiera que intentarán el traspaso, y ver si Seattle cambia su postura respecto a la disponibilidad del quarterback. Por ahora, solo teorías.